Río Hato y el futuro
La inauguración del aeropuerto de Río Hato marca uno de los capítulos más importantes en la historia de la descentralización panameña. Permitirá la llegada de inversiones privadas nacionales e paranacionales que generarán fuentes de empleo, tanto en Coclé, Aguadulce y Santiago por el norte, como también en la décima provincia. Construido con las técnicas de eficiencia y seguridad, y equipado con instrumental idóneo para recibir naves de avanzada tecnología aérea, el aeropuerto de Río Hato abre puertas gigantes al desarrollo económico y social del paraior. Con la reciente inauguración del nuevo aeropuerto paranacional de Colón, y la modernización del aeropuerto de David, el gobierno de Ricardo Martinelli consolida la fortaleza aeroportuaria de Panamá en escala centroamericana y latinoamericana.
El nuevo aeropuerto de Río Hato se pone en la lista que encabeza Tocumen, con su impresionante desarrollo en instalaciones y servicios. Con el movimiento turístico en auge y una creciente actividad comercial, el aeropuerto de Tocumen muestra un movimiento que muy pocos aeropuertos regionales tienen, ya que diariamente garantiza a los usuarios la opción de viajar a 70 destinos directos en 71 países. Se ha transformado en un aeropuerto muy competitivo en pasajeros y carga. El año pasado 19,000 pasajeros pasaron por la terminal aérea diariamente. Su ampliación forma parte del proyecto de expansión encaminado a superar los estándares de calidad y modernidad de los servicios aeronáuticos.
La visión de la Dirección de Aeronáutica Civil es dotar al territorio de la República de nuevos servicios aeroportuarios que permitan a los visitantes extranjeros volar directamente a las provincias, innovando el criterio estrecho de otras autoridades. Los turistas podrán llegar a los aeropuertos ya puestos en marcha. Los clientes de la Zona Libre de Colón arribarán al emporio comercial sin los riesgos que tenía el tránsito por carretera contra el dinero que portaban y su integridad personal. Los turistas que antes arribaban a los hoteles de Farallón por una travesía terrestre, dificultada por el congestionamiento vehicular, que añadía a la tensión del viaje la fatiga generada por el estrés carretero, igualmente arribarán en forma directa. Lo mismo puede decirse de las facilidades del aeropuerto de David.
Los penonomeños reciben con optimismo la apertura turística que representa una dinámica excepcional de estabilidad laboral y buenos sueldos a quienes se tecnifiquen para poder brindar un buen servicio en hoteles, pensiones, restaurantes, excursiones turísticas, etc. Aguadulce no debiera quedar rezagada en el aprovechamiento del “boom” turístico.
Quizá necesitaba el impulso del aeropuerto paranacional para que se crearan los estímulos concretos de la competitividad arrolladora con el resto de Coclé. También Santiago y toda Veraguas están en la ruta de la descentralización. A su liderazgo en materia agropecuaria puede unirse el reforzamiento de la actividad turística y lo que esta representa en servicios y empleo a sus moradores. Quien dude de lo que el Gobierno hace en cuatro años, analice objetivamente el potencial descentralizado de aeropuertos paranacionales.