default

Rojos, pero de vergüenza


Guillermo Ávila (guillermo.avila@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Antes de ser vapuleados en la final de la pasada Euro, los diarios italianos calificaban al sistema de juego de la selección española de fútbol como la “masturbación táctica”; aquel ensimismamiento con demasiada posesión de pelota y pocos goles.

Queda demostrado que ese 4-6-1 con que se desempeña la Furia Roja otorga rédito: 2 euros y 1 mundial en línea están en su vitrina. Claro que una camada de futbolistas de dos de los clubes más poderosos del orbe marca diferencias. Nunca antes la personalidad de los futbolistas había cobrado tal relevancia.

Buena parte de la actual generación es prisionera de una careta, como si la búsqueda de la identidad adolescente los hubiera seguido hasta adultos. Corte de cabello, hartos de prendas ‘pretty’, mujeres, fama. Y eso contagia. Además se admira. Apreciar a periodistas de este lado del charco comportarse como ‘groupies’ o fanáticos pierde cualquier rastro de objetividad. “Iker, Iniesta, Villa; saludos, autógrafos, besos”. Así se pasaron dos días mediáticos al frente de las cámaras y sobre el teclado.

Pero tras tanta parafernalia creada y que los hispanos de verdad conocedores en el tema de la bola tildaran a este encuentro de “bolo” (para ellos representa nada), sirvió para redondear un objetivo amarrado: negocios. Más allá de los $4 millones con que se cerró esta negociación futbolera, la ocasión fue propicia para que empresas de la Madre Patria (hundidas en recortes presupuestarios y huelgas) y locales acercaran contactos.

Desde que al panameño le aplicaran una lobotomía a finales de la década de los 90 con eso de identificarse con la Liga Española como si fuera de vida o muerte, y que lleva incluso a desconocer una competencia local, acá los medios de TV se han visto beneficiados con jugosos contratos.

¿Y del 5 a 1? Se viene el Hexagonal para Brasil 2014. Hay equipo y cuerpo técnico. Pero si se entra al estadio Azteca como pareciera ocurrió en el Rommel, con menos sangre que un zombi, cero disciplina táctica y casi con bolígrafo en mano para pedir autógrafo, mejor enfocarse en lo que somos fuertes de verdad: el béisbol y boxeo.

Edición Impresa

Lunes 17 de agosto de 2026