Rubén Darío, máxima expresión de la poesía hispanoamericana

Por: Redacción 30/09/2017

El insigne poeta nica, la expresión más alta de la poesía hispanoamericana, a fines del siglo pasado dio muestras de su afición literaria desde su niñez y juventud. Publicó sus primeros versos a los once años, y a finales del siglo XIX, ya consagrado publicó Azul, obra en que se inició oficialmente el Modernismo Hispanoamericano.

Su vocación por el periodismo y la literatura, sobre todo el talento poético, reconocido en el mundo literario de la época; le valió su vida itinerante por América y Europa, en una vida azarosa, sumamente complicada.

Sus letras han permanecido en la literatura universal, únicas en su género del parnaso latinoamericano y español.

Su literatura abundante ganó numerosas ediciones en diversos países, elogios y reconocimientos.

Veamos algunos de sus poemas:

Horas de pesadumbre y tristeza

paso a mi soledad

Pero Cervantes es un buen amigo

Endulza mis instantes

ásperos y reposa mi cabeza

Él es la vida y la naturaleza

regala un yermo de oros y diamantes

a mis sueños errantes

Es para mí; suspiros

ríe y reza

Otro poema incrustado en sus propias vivencias:

Amar, amar, amar

amar siempre, con el ser y con la tierra

y con el cielo

con lo claro del sol y lo oscuro del lodo:

amar por toda ciencia

y amar por todo anhelo, y cuando la montaña de la vida

nos sea dura y larga y alta y llena de abismos

amar es inmensidad

que es de amor encendida ¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

En América del Sur publica Prosas Profanas, unas de sus más reconocidas obras, puesto que tocaba obras del modernismo con aires exóticos y sensuales, sin olvidar mencionar la referencia a la mitología griega y latina. Una obra representativa del movimiento modernista y sobre todo, con características marcadas del simbolismo.

De sus versos cortos:

“Juventud, divino tesoro,

¡ Ya que te vas para no volver!

quiero llorar, no lloro………

y a veces, lloro sin querer”

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Viste el mar de terciopelo

Y el cielo profundo viste

de duelo

Del abismo se levanta

la queja amarga y sonora

La onda, cuando es el viento canta,

Llora

Los violines de la bruma

Saludan al sol que muere,

Salmodia la blanca espuma:

¡ Miserere!

Escritor y arquitecto


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 

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Lunes 15 de junio de 2026