Sal, pimienta y política

Por: Redacción 07/08/2011

Abres los ojos y allí están. Enciendes la radio y te saludan. A ellos no les interesa nada, solo quieres que te rías y botes por ellos. En muchas ocasiones son aburridos y repetitivos.

Lo anterior es lo que viven muchos panameños. La política empieza a  saturar el ambiente, ni siquiera los fines de semana hay tregua; por el contrario, los aspirantes a cargos de elección popular se pelean hasta el último voto.

Es entendible que en un país donde existe plena democracia todos los políticos puedan expresar sus pensamientos y vender sus propuestas. Ahora bien: se han preguntado en algún momento si los electores se sienten complacidos con su estilo de hacer política.

Los partidos políticos quieren ser más grandes, abren sus libros cada vez que el Tribunal Electoral se los permite. Sumar más seguidores no garantiza un triunfo en

las elecciones, simplemente aumenta las probabilidades.

Cuándo será el día que los candidatos ofrezcan algo más que suéteres o gorras, bolsas de comida o unos cuantos dólares por conseguir un voto. Los tiempos han cambiado y ahora es muy fácil estar informado y ser más crítico.

Cuando en Panamá pasemos de las promesas trilladas a las propuestas sustentadas, entonces se podrá tener a los mejores en los puestos correctos. La historia es sencilla: si los electores votan por la persona equivocada,  deben estar preparados para todo.

Una vez que se elige a un político para ocupar un cargo público no hay marcha atrás, son cinco años de prosperidad o vergüenza.

Falta mucho tiempo para las elecciones generales de 2014 y desde ahora hay personas luchando por venderse para ser diputados, alcaldes y representantes, y ni hablar de los que quieren ser presidentes del país.

Los electores están a tiempo de revisar con detalle cada propuesta, analizar cada discurso y poner sobre la mesa los antecedentes de  los candidatos.  Al emitir su voto está marcando la historia del país y  su decisión va más allá de una bandera política.

Hay que tener  presente que las personas que representan al pueblo deben ser los mejores, simplemente los mejores.

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Jueves 28 de mayo de 2026
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