Salud en coma
Mientras la clase política sigue embarrándose de acusaciones de corrupción, más panameños continúan muriendo y sufriendo por la crisis en materia de salud.
Aunque parte de los problemas que enfrenta la Caja de Seguro Social y el Ministerio de Salud son de arrastre, no es menos cierto que sus directivos han hecho poco para solucionarlos, pues sus administraciones en estos 27 meses viven más en el centro de la polémica.
La detección de la bacteria Klebsiella pneumoniae carbapenemasa (KPC), en el Complejo Hospitalario Metropolitano, que ya ha cobrado la vida a 68 personas, ha sido el detonante para que la población fije sus ojos en las instituciones más importantes en el tema de la salud.
Y las autoridades han admitido que la situación es grave.
Hay falta de planificación en la construcción de infraestructuras, de medicamentos, de médicos especialistas, hacinamiento de pacientes en los centros médicos, déficit en los bancos de sangre, entre otras situaciones que hacen que el sistema sea un caos.
Más allá de los presupuestos millonarios que se requieren para poner fin a varios de estos problemas, urge que los directivos de las entidades, los representantes de los gremios de salud y la población coadyuven, lejos del ambiente político del momento, en acabar con la crisis que afecta a miles de personas.
Los tres meses para el diálogo que acordaron los dirigentes de la Comisión Médica Negociadora Nacional y las autoridades del Seguro Social para discutir salarios y conquistas laborales, también tendrá que incluir puntos que contengan muestras de desprendimiento para que puedan darle la atención que los panameños se merecen.
Ese debería ser el objetivo que tanto eluden las partes en conflicto.
