Salud mental y mercadeo
Las enfermedades y los trastornos mentales no existen porque, según la psicología y la psiquiatría, el origen de los problemas mentales y espirituales es el cerebro y no la mente ni el espíritu. Si hay una enfermedad cerebral, lo que hay es un problema neurológico y no mental ni espiritual.
La Biblia enseña que el origen de los problemas mentales y espirituales es el pecado que comete el espíritu y que Dios es el encargado de tratar los problemas mentales y espirituales. La neuroteología ha comprobado científicamente que Dios cambia al cerebro.
Los diagnósticos psicológicos y psiquiátricos no son diagnósticos científicos porque no pueden ser comprobados mediante exámenes de sangre, genéticos, electroencefalogramas, rayos X ni imágenes de resonancia magnética debido a que la mente y el espíritu son invisibles. Además, estos diagnósticos violan los derechos humanos de las personas con problemas mentales y espirituales, como cuando se interna en una institución de salud a una persona contra su voluntad y se le dan drogas psiquiátricas, las cuales son tóxicas porque tienen efectos secundarios perjudiciales. También la Biblia enseña que Dios le ha dado a las personas el libre albedrío, por lo que al internar a una persona contra su voluntad se está actuando contra su libre albedrío y es algo que ni Dios lo hace.
LOS DIAGNÓSTICOS PSICOLÓGICOS Y PSIQUIÁTRICOS NO SON DIAGNÓSTICOS CIENTÍFICOS PORQUE NO PUEDEN SER COMPROBADOS MEDIANTE EXÁMENES DE SANGRE, GENÉTICOS...
El general chino Sun Tzu escribió en su famoso libro El Arte de la Guerra que el arte de la guerra es el arte del engaño. Los mejores discípulos de Sun Tzu en el arte del engaño son los psicólogos y los psiquiatras al disfrazarse de especialistas en la mente, el espíritu y el cerebro... Mediante “el arte de la guerra de la mercadotecnia”, los psicólogos, los psiquiatras y las empresas farmacéuticas que producen drogas psiquiátricas engañan a Gobiernos, a profesionales de la salud y a casi toda la sociedad para hacer su negocio de muchos miles de millones de dólares anuales. Este dinero podría usarse en cosas mejores y más económicas como la medicina natural.
Las enfermedades y los trastornos mentales son invenciones de la psicología y la psiquiatría para mercadear sus productos y servicios como si fueran productos y servicios de salud mental científicos y de calidad total.