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Sanción contra indolencia


Más irritante no puede haber sido la noticia de que nuestras autoridades de salud han podido comprobar que estamos al borde de una epidemia del mortal dengue hemorrágico que transmite el mosquito Aedes aegypti.

Los indolentes ciudadanos que permiten que en sus propiedades se acumulen aguas que favorecen la reproducción de dicho mosquito, deben ya despertar de su letargo y entender que ellos y sus familiares están expuestos a contraer el dengue hemorrágico y morir. Así mismo: Morir.

Recientemente nuestro Ministerio de Salud se lució por haber organizado visitas sorpresivas a sitios de expendio de alimentos en los cuales se detectaron graves anomalías contra la salud pública, y en consecuencia, sus respectivos dueños fueron multados y otros cerrados.

Es de desear que también ahora se haga lo mismo para detectar sitios propensos a sufrir la infestación del dengue hemorrágico, multar a los respectivos propietarios y darle publicidad al acontecimiento. No hay duda de que eso sería un buen remedio para combatir la tozudez de los indolentes.