Sanción ejemplar
Las denuncias hechas sobre el supuesto abuso sexual cometido en contra de una niña de 10 años en una sala de la Caja de Seguro Social (CSS), es algo abominable que debe ser castigado con todo el peso de la ley.
El caso involucra a funcionarios de la entidad, quienes, presuntamente, aprovecharon la reclusión de la niña en la sala de paidosiquiatría durante 48 horas para abusarla sexualmente, cometer actos libidinosos en su contra y atormentarla con películas de terror.
Lo más penoso de todo esto es que la abogada de la familia afectada ha tenido que ventilar el caso en los medios de comunicación social ante la parsimonia de las altas autoridades del Seguro Social y la aparente complicidad de otros funcionarios de menor jerarquía.
La presunta felonía data de mayo del año 2010 y, según la abogada denunciante, Corina Cano, las pesquisas no han avanzado al ritmo que debieran por las trabas impuestas por funcionarios de la Caja que han tenido que aportar algún tipo de pruebas.
Este es un caso muy delicado por varias aristas. Ante todo se debe proteger la integridad emocional de la menor afectada, pero también las autoridades de la CSS deben brindarle todo el apoyo a la Fiscalía Sexta, que lleva el caso, para que llegue al fondo de esta aberración.
Es completamente inaceptable que situaciones como estas se registren en hospitales públicos, máxime cuando se trata de niños, y mucho menos que se permita una especie de cofradía entre funcionarios para ocultar a los responsables.
La sanción debe ser ejemplar, con los autores materiales, y con los encubridores. Al final del camino, no debe quedar ni un rezago de duda de que situaciones como estas son totalmente inadmisibles en nuestro país.
