'Sarkozy aún es influyente'...
Éric Woerth (EW), exministro francés de Nicolás Sarkozy, hoy diputado, dijo en la Asamblea Nacional gala, durante el voto sobre la deuda de Grecia de este 15 de julio, que Sarkozy había contribuido a resolver la crisis griega en Bruselas el 12 de julio pasado. Woerth, que fue acusado de un delito (falso) sobre la trama Liliane Bettencourt de L´Oréal y fue absuelto hace un mes -("se acusa al gobierno de François Gérard Hollande de ese falso montaje")-, reiteró que "Sarko" sigue vigente e influyente en Europa. ¿Por qué nos parece como cierta esta afirmación de EW?
Durante la crisis de los PIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Islandia, Grecia y España), el dúo MerKozy (Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy) impuso las pautas para levantar esas seis economías allá por 2010-2012. Solo en Grecia no funcionó el MerKozy.
Durante ese tiempo, Hollande no sonaba ni tronaba, ya que lo opacaba Dominique Strauss Kahn, que podría regresar en 2017 (un sondeo de este mes le da 37% a él y a Hollande, 23%), toda vez que el mejor candidato de la izquierda, el catalán Manuel Valls (47%), está secuestrado por el presidente actual, como en los tiempos de François Mitterrand.
El domingo 12 de julio pasado, en el hotel Stanhope del 9 de la calle del Comercio de Bruselas, Joseph Daul, presidente de los EPP (Partidos Populares de Europa) y un supereuropeo conciliador, convocaba a una cumbre de los Populares Europeos. Allí estaban invitados Tusk (presidente del Consejo Europeo) y Junker (presidente de la Comisión Europea) y, desde luego, Nicolás Sarkozy, en su calidad de miembro de la EPP. Alguien nos informó que vio desayunando a Mario Draghi (presidente del Banco Central Europeo) y Christine Lagarde con Sarkozy, recordando los tiempos del "Drakozel" (se refiere a Draghi-Sarkozy-Merkel), información imposible de confirmar.
La abogada Christine Lagarde, exministra de Economía, Finanzas e Industrias de Sarkozy (2007-2011, época del Merkozy), propuesta por Nicolás al FMI en julio 2011, en muchas ocasiones no convergía con la opinión de Hollande y el partido socialista francés 2005-2011. Ella se entiende con Merkel y Draghi.
La influencia de Sarkozy y la buena relación MerKozy-Drakozel, así como aquella sobre la directora del FMI son innegables públicamente, por lo que coincidimos con Woerth que en algo contribuyó "Sarko" a la noche larga del domingo 12 de julio en la gastronómica Bruselas de Margarita de Saboya.
Los resultados de las exigencias a Grecia huelen más a una influencia MerKozy-Drakozel, por su contenido profundo, que a la política socialista de Hollande, y la evidencia está consignada en las palabras de Alexis Tsipras: "no creo en ese acuerdo, pero voy a aplicarlo"? Pronto la deuda griega será del 200% del PIB, allí arderán Troya y Tsipras en la tierra de Onassis. Lagarde piensa reelegirse en el FMI (julio 2016-2021), a pesar de que en Francia tiene una popularidad de primera para las presidenciales de 2017, pero está con Sarkozy, al menos de corazón.
No olvidar que Hollande prometió en campaña "tirarle las orejas a Draghi y no escuchar a Merkel". Ángela no lo olvida y Mario aún lo recuerda, como buen italiano. Nos imaginamos lo que ellos piensan del actual presidente galo.
Los "neoeuropeos" no tienen experiencia alguna en ayudar a administrar las economías de cada país, ese papel es del FMI (es una creación gringa para combatir el colonialismo del siglo XX) y su directora ya les advirtió que tienen que aliviar la deuda griega, sino será casi imposible reorientar la economía helena. Por su lado, ya Mario Draghi coincidió con el FMI. Es la razón por la cual Obama los llamó a todos a resolver el lío creado por ellos mismos.
Este último refinanciamiento es para pagar a los acreedores FMI y europeos y además tienen que vender lo muy poco que les queda a los griegos. ¿Se quedará el dinero en Europa o Washington?
Los bancos abrirán pronto y cuando abran será la estampida del euro griego hacia los refugios internacionales, a pesar del corralito. Es por esto que todos los Parlamentos europeos votaron por la ayuda de los siete mil millones de euros, porque es dinero de cada país del eurogrupo, de los impuestos de cada uno.
Entonces Éric Woerth tiene razón cuando dijo que "Sarko", a través de su vigencia con Merkel, Draghi y Lagarde, amén de todos sus colegas de los EPP, en algo contribuyó a resolver la crisis griega en Bruselas la semana pasada, por el lado de los populares de Europa y la oposición francesa republicana, frente a los errores de cálculo de Hollande.