Sarkozy: El Ave Fénix
Dicen que el 13 es un número de mala suerte, saben por qué, porque lo inventaron los "masones", para renegar del cristianismo, toda vez que en la estación XIII, del vía crucis del redentor de la humanidad, fue donde la gran madre María recibe al hijo, después de haber sido, vilipendiado, traicionado y acusado injustamente, en las doce estaciones anteriores por los hombres y mujeres a quien sirvió, protegió y alumbró. Fueron esos "masones", los que inventaron el machismo, racismo, etc, que tanto mal le ha hecho a la humanidad y que es la base de todas las injusticias cometidas por el hombre a todo lo largo de su historia, escudándose sobre el lema "en Dios creemos", pero el dios de ellos es uno falso, contrario al Dios de las mayorías y, desde entonces, estamos pasando páramos ideológicamente y de allí la descomposición social actual.
Ya los masones hicieron su mea culpa, cuando se inició la globalización, que los destronó y pidieron perdón a la humanidad por sus errores, tal como lo ha hecho Sarkozy en su libro: "La France pour la vie".
El 13 de febrero pasado, el expresidente Sarkozy ajustó el número 130,000 ejemplar vendido durante 13 días, a razón de 10,000 libros por día, que describe su arrepentimiento y mea culpa sobre su quinquenio (2007-12). Nos contó su excuñado, quien nos prometió el famoso libro, que el mismo fue escrito por el "mismísimo Nico" y agregó: ..."es como él mismo, cada línea tiene el AD de Nicolás"...., es un libro sincero que marcará la historia política de Francia.
En efecto, distanciado en las encuestas por Alain Jupé, más a la izquierda que Sarko en su propia formación, Jupé a diferencia de Nicolás, fue, es y será un "collabo" de los regímenes Mitterrand-Hollande, mientras que Sarko es más un caracol del reino sagrado de De Gaulle-VGE-Balladur. Jupé como Chirac (su mentor) son una derecha más laxista, que crean situaciones promiscuas y vulnerables a las pandemias sociales existentes hoy día. Una de las razones de tanto descarrilamiento gubernamental en el hexágono.
Los perdedores prefieren a Jupé porque por celo, reniegan de los éxitos de Sarkozy, un paradigma difícil de vencer en política, sobre todo en la Francia actual, donde los "losers y mediocres" son cada día más, porque así lo promueve la democracia moderna descarrilada.
Al pueblo francés no le será fácil no equivocarse de nuevo, cuando el 13 de mayo del otro año tenga que escoger entre NS2017 y un socialista o Le Pen en la segunda vuelta, si toda vez el Ave Fénix, renace de sus cenizas, tal como lo indican las encuestas en el territorio de la derecha francesa.
Después del último cambio de gabinete de Hollande, Nicolás tiene más posibilidades de seguir influyendo el corazón de su querido pueblo galo, porque ha decidido sincerarse con su pueblo y hacerle un mea culpa con remordimiento, solicitándole disculpas a cada francés y prometerles la redención, si es elegido para dirigir el destino de Francia del 2017 al 2022.
Para los que se interesan en las campañas políticas, la de Francia será ardua, complicada, difícil y tal vez arroje muchas sorpresas después del 13 de mayo del año próximo.