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Schengen: 'Aux armes citoyens'

Por: Redacción 21/09/2015

Hace cinco años, Nicolás Sarkozy tenía razón cuando propuso restablecer las fronteras de facto en el espacio Schengen, aupado por la estricta aplicación de la ley vigente. Para entonces, y por esa proposición, el papa difunto lo convocó al Vaticano y al encontrar al sumo pontífice, Nicolás, hizo la señal de la cruz al estilo oriental, con la izquierda y al revés, en señal de su reconocimiento liviano a Roma-sacro.

LA RAZÓN Y LA LEY HAN TRIUNFADO Y LA IGLESIA DEBE VOLVER A SU ORIGINAL MISIÓN, DARLE MÁS FE AL ESPACIO SCHENGEN Y DEFENDER A SUS CRISTIANOS. "NO PUEDE HABER UN FUERO ESPECIAL PARA LOS MIGRANTES MUSULMANES". TIENEN QUE ACOGERSE A LA LEY, A PESAR DE LOS DESEOS DEL PAPA DE ROMA, COMO LO PREDICÓ EL CRISTO: "A DIOS LO QUE ES DE DIOS Y AL CÉSAR LO QUE ES DE ÉL".

Sarkozy es judeo-cristiano- de origen húngaro y republicano por ética de convicción. Hungría es cristiana desde inicios del siglo XI y guardiana de su propia iglesia cristiana, creada por el rey Stéphan I ("Étienne I") y marido de Gisèle de Bavière, reina consorte de origen supercristiano. Este espacio que formó parte del sacro imperio austro-húngaro, nunca se sometió a los imperios eclesiásticos.

Hoy, cinco años más tarde, se dan los primeros arrestos de "refugiados" islámicos en las fronteras húngaras. "Se aplica la ley de Schengen en su sentido estricto", tal como lo quería Sarkozy hace sesenta meses. La razón y la ley han triunfado y la Iglesia debe volver a su original misión, darle más fe al espacio Schengen y defender a sus cristianos. "No puede haber un fuero especial para los migrantes musulmanes". La verdadera ley es universal, abstracta y general. Tienen que acogerse a la ley, a pesar de los deseos del papa de Roma, como lo predicó el Cristo: "a Dios lo que es de Dios y al César lo que es de él". Hay que separar estrictamente las Iglesias del Estado republicano por la armonía social y la separación divina de los poderes terrenales.

La razón debe superar a la fe y la fe debe reforzar a la razón, pero separadas y no revueltas, pues no podemos ser juez y parte de los acontecimientos por pura emoción o confusión para evitar el caos.

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Jueves 30 de julio de 2026

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