Se necesita con urgencia una marca país coherente
El turismo es uno de los motores que nos relaciona de manera más directa con la percepción de crecimiento como país y, por ende, con nuestra imagen. La complicada situación reputacional que atraviesa el país nos plantea de inmediato el reto de establecer una visión estratégica de marca país que encuentre atributos renovados o replantee aquellas variables de "sitio exuberante y paradisiaco" con las cuales se venía promocionando a Panamá como exótico destino para disfrutar de ciertos placeres y hacer buenos negocios.
En estos momentos, las ventajas competitivas de Panamá en cuanto a la atracción de inversión extranjera, la pujante industria de sociedades anónimas y el estatus actual de las exportaciones se deprecian a ritmo vertiginoso, por lo que urge ver los temas de reputación y marca país con la participación de Gobierno, empresarios, acompañados de especialistas en comunicación – tanto nacionales como extranjeros – para dar fe de que la estrategia de marca país sea producto de un ejercicio sistemático y planificado por etapas de gestión que no responda ni al capricho de gobernantes de turno ni a una visión mercadológica cortoplacista que se manifieste a través de una campaña multimillonaria de corto alcance que en nada beneficie al país.
Por ello, la adecuada ejecución de una estrategia coherente, que responda a necesidades reales del país con un fuerte componente de promoción de Panamá en el exterior, que vele por el crecimiento económico sostenible, es clave para mostrar una marca país sólida.
Panamá ha tenido variantes significativas que van desde cambios en su propuesta iconográfica hasta la utilización de argumentos motivacionales que deberían enganchar con el turista. ¿Se acuerdan de: Panamá, la ruta por descubrir; Panamá, se queda en ti; Panamá, nación destino; Panamá: the way, o Visit Panamá?
Si la Autoridad de Turismo de Panamá atina en su intención de mostrar una sólida y consistente estrategia de marca país, nuestra recomendación es que se dé a conocer que el ejercicio ha sido producto de un diagnóstico analizado con rigor científico y consensuado sobre lo que queremos promover dentro y fuera de Panamá. De allí, lo que propongan nuestras autoridades turísticas deberá llevar esa lectura precisa sobre los productos que en adelante Panamá tendrá que ofrecer, aunado al entendimiento de que se debe invertir en educación, capacitación permanente e infraestructuras orientadas en la atención de miles de turistas, sabiendo que los panameños podemos ser verdaderos embajadores de una nación que tiene todos los atributos para ser una gran joya turística de la región.
Periodista