¿Se puede prohibir?

Por: Redacción 31/07/2017

 

Muchos blanden el argumento de "la Biblia dice", pero, curiosamente, la Biblia dice muchas cosas que no son tomadas en cuenta. ¿Unas cosas sí y otras no? Este tipo de actitudes demuestran prejuicio, ignorancia, hipocresía, orgullo, incongruencia y falta de misericordia. Nadie está obligado a creer en algo, ni practicarlo, si no lo recibe desde la perspectiva del respeto, diálogo, amabilidad, enseñanza y voluntad, porque vivimos en un Estado Social Democrático de Derecho, con un fuerte ascendiente liberal y secular.

¿Qué es una ley, decreto, etc.? Son normas jurídicas, diferentes en nomenclatura y jerarquía, pero, en esencia, lo mismo, en cuanto a que su fin es regular aspectos puntuales de la vida de los seres humanos como parte de la sociedad. El tipo de normas jurídicas varía de acuerdo con el tipo de sistema (jurídico, político, religioso, ideológico, económico o social) del cual emanen. Hay normas generales (aplicables a todos sin excepciones) y especiales (de acuerdo con características muy puntuales de las personas). En el referido Estado Social Democrático de Derecho, las normas jurídicas están enfocadas en la igualdad y la no discriminación, es decir, no hay ni debe haber dictaduras de minorías ni de mayorías.

La diversidad es innegable e inevitable. Todos tienen libertad, sin embargo, a algunos se les debe y puede exigir responsabilidades cuando han ejercido su libertad en detrimento de las libertades de los demás. Los derechos que se reconocen o preceptúan en el plano de las libertades individuales son muy precisos, entre los que cabe mencionar las libertades de culto, conciencia, expresión y asociación. Quizás para unos las cosas que creen y practican otros, con base en estas libertades, son ofensivas y abominables, pero, en un Estado Social Democrático de Derecho, nos guste o no, se trata de libertades.

Es muy interesante cómo para ciertas creencias y prácticas hay un altísimo nivel de tolerancia y resignación, muchas de estas contrarias a los valores morales y religiosos, que están reguladas o son permitidas por las normas jurídicas y las costumbres, entre las cuales cabe mencionar la idolatría, pornografía, aborto, casas de ocasión, consumo y comercialización de bebidas alcohólicas y cigarrillos, y los juegos de suerte y azar. Pero, con respecto a las aspiraciones y pretensiones de ciertos sectores, en la temática sexual, el argumento de libertad no es aceptado ni reconocido. De ahí es que la opinión pública está secuestrada o presionada por discusiones, descalificaciones, marchas, imposiciones y amenazas de todos contra todos.

Hay una pregunta que es insoslayable, aunque muchos crean que no se tiene que responder: En un Estado Social Democrático de Derecho, con un fuerte ascendiente liberal y secular, ¿se puede prohibir que se dicten leyes liberales, aunque solo sean aplicables a personas liberales?

Abogado y locutor

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Miércoles 15 de julio de 2026