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¡Se salvó “Ngutio Tain” otra vez!


Gracias a la rebelión de los pueblos originarios Ngäbes y Buglés, se salvó nuevamente de su destrucción y contaminación “Ngutio Tain”, es decir, Cerro Colorado (“ngutio” = cerro, “tain” = colorado, rojo).

El yacimiento cuprífero de Cerro Colorado fue descubierto en 1957 en el corazón de la Comarca Ngäbe-Buglé. Cerro Colorado es uno de los mayores yacimientos de cobre del mundo. Tiene también trazas de molibdeno y pequeñas cantidades de oro y plata, así como grandes cantidades de azufre, mayormente en combinación cristalina con hierro, una forma de pirita. En el fondo del subsuelo, conjuntamente con el cobre y el oro, hay metales pesados muy venenosos, tales como plomo, mercurio y otros que al salir a flote, envenenan el ambiente (las aguas subterráneas y superficiales, el aire, la tierra, los animales y los seres humanos). La lluvia ácida producto de las emanaciones de las minas viaja y cae a cientos de kilómetros envenenando y esterilizando los suelos.

De 1970 a 1981 estuvieron involucradas en los intentos por explotar Cerro Colorado, compañías mineras como la canadiense Pavonia, S.A., subsidiaria de la Canadian Javeling; Texasgulf, Inc.; la Canada Development Corporation, una empresa estatal de inversiones diversificadas y la poderosa Río Tino-Zinc (RTZ) que en mayo de 1980 reemplazó a Texasgulf como socio transnacional de Cerro Colorado. En diciembre de 1981 se anunció la reducción del proyecto a un estatus de cuido y mantenimiento.

Pesó fuertemente en dicha decisión, además del estado débil del mercado del cobre y la oposición de los indígenas, de agricultores y ganaderos latinos del Oriente chiricano, la muerte del General Omar Torrijos, comandante jefe de la Guardia Nacional de Panamá, ocurrida en 1981, ya que él era el defensor y propugnante principal del proyecto. A pesar de que se autonombraba “el gran amigo de los indios”, Torrijos decía -con relación a la oposición indígena a este proyecto- que el costo político para su gobierno era mínimo, ya que los indígenas sólo representaban el 10% de la población total del país.

No estuvo claro si la RTZ se retiró del proyecto o actuó tras bambalinas, pues posteriormente, una compañía pequeña (Panacobre S.A.) subsidiaria de la también pequeña Tiomin Resources, Inc. (canadiense) había adquirido el contrato para explotar el multimillonario coloso. El ex presidente Pérez Balladares como discípulo de Torrijos fue uno de los representantes panameños ante el Comité Ejecutivo de la Empresa Cerro Colorado, S.A., en aquellos años 70, conjuntamente con otros allegados a Torrijos, tales como: Rodrigo “Rory” González, Fernando Amado y Jaime Roquebert. A pesar de los gobiernos autoritarios, los Ngäbes y Buglés han sabido defender, no solamente su Comarca sino el país. Gracias.