Se unieron el agua y el aceite
No hay duda de que el gobierno nacional viene actuando con muy poca habilidad política frente a los últimos acontecimientos que se vienen dando en el país.
Fue el Presidente indudablemente muy mal asesorado, me imagino que por sus consejeros, en la presentación a la Asamblea Nacional de importantes y diferentes proyectos que culminaron en la Ley 30.
Si bien, como he dicho anteriormente, los medios de comunicación en un 95% se oponen a todo lo que haga el gobierno, la nueva Ley 30 les dio argumentos de sobra, que no desperdiciaron, para oponerse a la misma.
Con esa determinación del Ejecutivo se unieron varios grupos que, por razones ideológicas, eran como el agua y el aceite, cada uno de ellos en defensa de lo que consideraban que los afectaba.
Ellos tienen sus propios problemas que deben ser tratados por separado. No es lo mismo la ley de la policía, que la de los ambientalistas o la del Código de Trabajo.
Ojalá que en la mesa del diálogo, que se va a dar a iniciativa del gobierno, se encuentre una solución sabia que pueda corregir algunas partes que los involucrados consideran que afectan sus intereses.
Los izquierdistas han aprovechado inteligentemente la actual situación para disfrazar sus verdaderas intenciones que es el control político del país, vinculándose a otros sectores de la oposición, que no son ideológicamente afines a ellos.
Hay un dicho muy conocido que dice: “divide para vencer”. Aquí en este caso el gobierno ha hecho todo lo contrario, ha unido todas las fuerzas de por sí antagónicas.
El gobierno por su parte ha tenido la intención de terminar con una realidad que ha venido viviendo el país y es el secuestro de la nación por ciertos gremios, según han manifestado analistas políticos, en diversas ocasiones. Y si bien hay personas en este asunto muy bien intencionadas, las hay también que buscan imponer su filosofía ideológica, para hablar más claro el comunismo y el momento les fue propicio.
De triunfar estas últimas; en su afán los que hoy –no comunistas- unidos a ellos en su propósito de combatir al gobierno, serán los primeros en arrepentirse.
La historia de varios países en los cuales la democracia se ha debilitado debe ser tomada en cuenta tanto por el gobierno como por ciertos que se vienen oponiendo a él, no importa con quien se juntan.
Los comunistas lo primero que atacarán es la “libertad de expresión”. Ojalá que a tiempo piensen en esto quienes mañana serán los más afectados.
