Seguridad pública
La Policía Nacional merece el respeto de todos los ciudadanos. Más allá de la responsabilidad de salvaguardar la seguridad pública del país, los agentes policiales deben ser ejemplo para la sociedad.
Los actos de abuso policial o las malas prácticas al momento de manejar un disturbio no pueden ser admitidos.
Si existen casos en los que se compruebe que policías cometieron algún delito, los mismos deben enfrentar la justicia y eso no es negociable.
Sin embargo, es necesario respetar los poderes del Estado y no caer en especulaciones.
En los recientes enfrentamientos en Colón y la ciudad capital, se han dado toda clase de denuncias contra los policías que atendieron estos disturbios.
Incluso sectores que tienen algún interés político han manejado de manera irresponsable los hechos. Se alejan de la realidad para entrar en el terreno de los supuestos con la única intención de oponerse a un gobierno.
Lo que no puede ocurrir es que los opositores comiencen a denigrar el trabajo de una entidad como la Policía Nacional en la que existen personas honestas.
Es impresionante cómo salen en los medios de comunicación supuestos expertos que en algún momento estuvieron en los estamentos de seguridad y solo critican el esfuerzo de esa institución.
Sin medir las consecuencias de sus palabras, se oponen hasta a las mejoras salariales que han recibido los policías.
Es un hecho que el crimen organizado ha modernizado su capacidad de operar ilegalmente y también su armamento, por lo que es ilógico cuestionar si la policía tiene nuevas armas.
Los únicos que salen ganando con los ataques mediáticos contra la Policía Nacional son los delincuentes.