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Seguridad y salud en el trabajo

Por: Redacción 18/07/2015

La Declaración de Seúl sobre Seguridad y Salud en el Trabajo fue adoptada por la Cumbre de Seguridad y Salud de junio de 2008 con ocasión del XVIII Congreso Mundial sobre Seguridad y Salud en el Trabajo. Los firmantes de alto nivel de la declaración se comprometieron a participar activamente en la obtención de un ambiente de trabajo seguro y saludable mediante un sistema de derechos, responsabilidades y deberes, en el que el principio de prevención se le concede la máxima prioridad.

Junto con los muchos partidarios de la Declaración de Seúl, la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), a través de su Programa de Trabajo Decente, la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) y sus miembros, y la Agencia de Seguridad y Salud Ocupacional de Corea (Kosha), se comprometió a promover esta seguridad preventiva y la cultura de la salud en todo el mundo.

La declaración reconoce, entre muchas otras cosas, la importancia de la educación, la formación, la consulta y el intercambio de información y buenas prácticas sobre la prevención y la promoción de medidas preventivas. También acogió con beneplácito el progreso logrado, a través de los esfuerzos internacionales y nacionales para mejorar la seguridad y la salud en el trabajo. Los puntos principales de la declaración son: 1. promover los niveles de seguridad y salud en el trabajo es responsabilidad de la sociedad en su conjunto y todos los miembros de la sociedad deben contribuir al logro de este objetivo, garantizando que se dé prioridad a la seguridad y salud en las agendas nacionales y mediante la construcción y el mantenimiento de la seguridad nacional de prevención y la cultura de la salud. También nos dice que la seguridad nacional de prevención y la cultura de la salud es el derecho a laborar en un ambiente de trabajo seguro y saludable que se respete en todos los niveles, en los que los Gobiernos, los empleadores y los trabajadores participan activamente en la obtención de un ambiente de trabajo seguro y saludable, a través de un sistema de derechos, responsabilidades y deberes, y en el que al principio de prevención se le concede la máxima prioridad. También se enfoca en una mejora continua, ya que la seguridad y salud en el trabajo debería ser promovida por un enfoque de sistemas para la gestión de seguridad y salud en el trabajo, incluyendo el desarrollo de una política nacional, teniendo en cuenta los principios de la Parte II de la Convención de la OIT sobre Seguridad y Salud Ocupacional, 1981 (N.º 155).

El trabajo puede considerarse una fuente de salud porque con él las personas conseguimos una serie de aspectos positivos y saludables para la misma como ser: salario, actividad física y mental, desarrollar y activar relaciones sociales con otras personas, aumentar nuestra autoestima, etc.

No obstante, el trabajo también puede ocasionar diferentes daños a la salud de tipo psíquico, físico o emocional, según sean las condiciones sociales y materiales donde se realice el mismo.

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Viernes 31 de julio de 2026

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