Selección de Panamá
Ay, Panamá, qué pasa con nuestro prestigioso país, mi querido Panamá, dicen que jugamos con el alma, pero perdemos como siempre. Al parecer, este dicho está bien puesto a nuestra selección panameña, la victoria la vemos lejos de alcanzar. Cuando acaso no alcanzamos victoria, ¿a quién culpamos?, el pueblo, la fanaticada y todos acusamos, levantamos nuestro dedo para señalar al entrenador, otros a los árbitros y, en los peores casos, acusamos a los mismos muchachos que juegan con el corazón.
Realmente, ¿son estos los culpables?, pues a mi sano juicio, definitivamente No, No, No.
Panamá es un país millonario, pero que no sabe distribuir sus riquezas en equidad para todos, solo nos pasamos los más ricos haciéndonos más ricos y los más pobres empobreciéndonos. A estos hombres no se les presta la atención que realmente necesitan, estos hombres que dan su vida en la cancha no cuentan con una buena infraestructura para realizar sus prácticas y ejercicios, no cuentan con una dieta balanceada, no tenemos clubes dedicados a entrenar a estas figuras del fútbol, no tienen buena remuneración, salen a trabajar como cualquiera de nosotros día a día, cuando ellos deben dedicarse a sus entrenamientos los 365 días del año; solo se recogen miserias para pagarles, no se les asignan salarios con los que puedan hacer frente a sus gastos de la vida diaria y de sus hijos, esposas y familia en general.
Siempre decimos que Panamá no llega a ver la victoria y buscamos culpables a la ligera, pero en realidad no brindamos lo que estos hombres necesitan para llevarnos al triunfo y obtener una victoria.
Cuando Panamá aprenda a invertir en el deporte y nos demos cuenta de que este saca a los muchachos de las calles y nos puede llevar a triunfar, entonces veremos y gozaremos de victorias extremas.
Estos hombres y mujeres de todas las ramas del deporte logran victorias por sus propios medios y esfuerzos, pero cuando obtienen el triunfo es de todos.
Vamos, Panamá, país en general, pongámonos de acuerdo para invertir correctamente nuestro dinero y no gastarlo indiscriminadamente y despilfarrarlo. Pilas, Panamá, que el triunfo nos espera. Siempre y cuando empecemos a invertir en el deporte y creer en nuestra gente que gran potencial tiene para alcanzar por fin la victoria.
Saludos y bendiciones