default

Ser de la oposición


Decía hace poco el periodista Alvaro Alvarado, que por hacer ciertas críticas al gobierno del presidente Martinelli, se le considera su enemigo; y que ha recibido amenazas hasta de muerte por ese motivo.

Desde varios meses antes de ganar las elecciones, yo le advertí al candidato Martinelli que no continuara en la práctica del gobierno anterior, de hacer más concesiones para la construcción de hidroeléctricas en Chiriquí, porque eso iba a destruir nuestros ríos, con grandes perjuicios para todos nosotros... Lo mismo le advertía sobre explotación de minas de oro y de cualquier otro metal, porque eso iría igualmente contra nuestra naturaleza.

El presidente no hizo caso a nuestras advertencias; y ha estimulado la construcción de hidroeléctricas y la explotación de minas, no solamente en nuestra provincia sino en otras partes más de la república.

Por estas advertencias, ya algunos señores del gobierno me han señalado como de la oposición. Ellos consideran que, si se es del gobierno, debe silenciarse toda voz de oposición a lo que éste haga; y yo considero que dedicarse a aplaudir todas las acciones del gobierno, para que no se nos considere de la oposición, es observar una fidelidad canina, que no he tenido nunca.

Por respeto a mí mismo, yo no podría formar filas con los opositores del PRD. Y si se diera la situación de que, en el futuro volvieran a ser candidatos, el mismo presidente Martinelli y la candidata señora Balbina Herrera, volvería a votar por Martinelli; o no votaría por ninguno de los dos…

Creo que mi situación política es bastante clara. Se acostumbra ver las cosas, no como ellas son, sino como somos nosotros. Por eso, el filósofo español Miguel de Unamuno, no quería que se le encasillara en ninguna doctrina religiosa. “…buscan poder encasillarme y meterme en uno de los cuadriculados en que colocan a los espíritus diciendo: es luterano, es calvinista, es católico, es ateo, es racionalista, es místico, o cualquier otro de estos motes, cuyo sentido claro desconocen, pero les dispensa de pensar más. Y yo no quiero dejarme encasillar, porque yo, Miguel de Unamuno, como cualquier otro hombre que aspire a conciencia plena, soy especie única…”

Recordé que, cuando muchacho, publiqué algunos artículos a favor del laicismo en la educación nacional, y a un sacerdote que no estaba de acuerdo conmigo se le ocurrió decir que yo era comunista y ateo. Yo me reí de la ignorancia del sacerdote y le recomendé que leyera a Unamuno…

Volviendo al señor Martinelli, no es que somos de la oposición, sino que queremos que usted y su gobierno rectifiquen las cosas que han hecho mal y que le podrían traer grandes problemas a la patria y a su mismo gobierno….