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Ser mujer, desafío a la vida

Por: Redacción 14/03/2014

Relacionista Pública

El objetivo en la vida de toda mujer es compaginar el diario vivir profesional, personal y familiar con su entorno, como un tres en uno, dentro de un mundo creado solo y a la medida de los hombres.
Las féminas, como género, poseen múltiples papeles que diversifican su rol, entre tanto que los hombres están limitados a uno solo. Para los machos, ellas son consideradas complicadas, problemáticas e inclusive un asunto difícil de resolver, como las matemáticas. La sociedad las define, en cambio, como administradoras de una entereza para vivir significativamente, marcando y dejando huellas imborrables. Llenas de influencias, fortaleza y creatividad con la capacidad, única, de soportar, expresando con una sonrisa, el dolor.
Para toda mujer, un día tiene su propósito, sin ello es un tiempo perdido. Hay quienes apuestan a esta joya de gran hermosura e incomparable obra divina creada por Dios, porque posee la característica del valor y el principio de la vida, poder del que muchos carecen para expresar y comunicar con certeza sus pensamientos e ideas.
Además de ser profesionales de las leyes, de la comunicación, educación y de las letras, sea en el escenario familiar que sea, son igualmente hijas, hermanas, esposas, madres y amigas. Sin lugar a dudas irreemplazables por nada. Existen y son muy reales, están en todas partes de nuestro bello Panamá, a todas ellas y a las que viven en otras circunstancias están dedicadas estas palabras al conmemorarse, el pasado 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer.
Las evas, de mi país, reconocen la impotencia que acompaña la marginación y aceptan el significado de su género en un mundo diseñado para hombres. Su firme carácter le permite superar los obstáculos al confrontar con la oposición a una paridad política y a la falta de espacios en las agendas de trabajo. Es consciente en su actuar, por ello sale con personalidad, valentía y conocimiento para aportar al país, la energía necesaria para lograr un mejor desarrollo humano ofreciendo a cada cual lo que merece, una mejor calidad de vida.
Nuestro cariño a las mujeres que, pudiendo haber caído, se levantan con fuerza, ríen con libertad y disfrutan de cada segundo de la vida entregándose con ternura, pasión y generosidad aceptando el reto de ser mujer y desafiando el futuro con rectitud e integridad, igualando o superando al hombre en educación y en el campo laboral.

 

 A ellas nuestro reconocimiento.

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Viernes 7 de agosto de 2026