Ser patriota es no celebrar Halloween
Es evidente que celebrar fiestas o tradiciones de Halloween es negativo para la sociedad, y si eres una persona que guardas ciertos conocimientos dentro de la vida cristiana, sería como cometer una defensa injusta o un crimen contra la verdadera presencia de Dios. Lo cierto es que estas fiestas son el resultado de tradiciones paganas que se remontan a los antiguos babilonios y aquellos pueblos a los que les agradaba practicar la brujería y el verdadero espiritismo sin beneficiar a sus semejantes. Evidentemente que se trasladaron a los pueblos que formaban parte de las regiones frías y templadas del Polo Norte, especialmente los conocidos pueblos normandos que hacían cultos a los dioses del misticismo o celebraban la aparición de las denominadas brujas encantadas. Es triste ver cómo estos pueblos mantuvieron un espíritu de oscuridad en sus corazones y no le permitían descubrir la plena verdad de la existencia humana. Posteriormente se dieron fuertes persecuciones en las que las personas que adversaban estas prácticas eran perseguidas por sus ideales, mostraban cada vez más su rechazo a estas fiestas, sin embargo, las tradiciones fueron llevadas a Norteamérica y de ahí fueron traídas hacia los países hispanoamericanos donde se ha fortalecido debido a la cantidad de eventos comerciales que tienen que ver con la denominada fiesta de las brujas o de Halloween. Es lamentable ver que en Panamá todavía se sienta la presencia de celebrar esta fiesta cercana a las efemérides patrióticas del mes de noviembre cuando la nación conmemora 109 años de vida soberana e independiente. Es necesario que se dictamine una legislación en la que se minimice esta celebración pagana y se proyecte la celebración de las fiestas patrias. Muchos consideran que esta fiesta es de los Estados Unidos, pero en forma cronológica e histórica se puede analizar que sus extractos culturales proceden de la región céltica.
En Efesios 5:11-13 se nos dice: “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas, porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo”.
Lo esencial es cuidar la identidad nacional y no festejar fiestas paganas que no benefician a los jóvenes y adultos. Seamos buenos cristianos y verdaderos patriotas demostrando que nuestra nación no tiene que celebrar estas fiestas, sino celebrar el Mes de la Patria. Recordemos que lo esencial es confiar en Dios, amar y defender a Panamá.
Periodista.