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¿Seremos consumistas?

Por: Redacción 10/12/2014

¡Dios mío! No se puede vivir de lo material porque arruinamos nuestras vidas y no sabremos qué hacer con ella. Los panameños nos hemos acostumbrado a comprar lo que nos pongan por delante, y no lo necesario. Aprendí que se compra lo que realmente se necesita en el momento o para más adelante, pero nosotros somos yo lo compro por naturaleza y es así como adquirimos lo que tiene la amiga o lo que le vieron a la prima que compró el otro día; lo peor es que luego, cuando ven que no le sirve para nada, lo archivan y van llenando de objetos inservibles la casa, pero además gastan un dinero que, muchas veces no les sobra.

Es una lástima ver cómo hemos imitado a los norteamericanos y enloquecemos cuando llegan ciertas fiestas hasta el punto de no poder moverse en la ciudad cuando ellas se acercan y los tranques vehiculares se hacen espantosos.

Yo me pregunto, cuál será la ansiedad de comprar todo lo que venden. Se ha convertido en un vicio como el juego, que ya no es solo la lotería la que existe, y que nos vuelve locos, sino otros ad latere que se han inventado para sacarle dinero, sobre todo a los que menos tienen. Y no contentos con esos juegos, han abierto una cantidad de casinos que no tienen limitaciones para entrar, en donde, sobre todo la gente que menos tiene, también enloquece y se vuelven ludópatas al extremo de jugarse la plata de la comida de la familia. Lo peor es la cantidad de casinos que dan permiso para abrir, y que inundan la ciudad y el interior con los mismos. ¿Será acaso que los encargados de dar los permisos reciben alguna coima, y eso facilita la existencia de los mismos? A aquellos a los que les sobra el dinero, no me importan tanto; pero a los que no les sobra, da lástima que se envicien en el juego porque hay que ver los miércoles y domingos cómo están abarrotadas las tablillas de los billeteros.

AHORA VIENE NAVIDAD Y LA LOCURA SE ALBOROTARÁ NUEVAMENTE Y YA NO HABRÁ BARATILLO, SINO A PRECIOS NORMALES; Y VIENE ENERO Y QUEDAMOS LIMPIOS, EN BOLA, PORQUE EL CONSUMISMO PREDOMINÓ EN LAS FIESTAS ANTERIORES, SE GASTA SIN CONTROL AUNQUE LUEGO TENGAMOS QUE PEDIR PRESTADO PARA VIVIR EL DÍA A DÍA.

Pero estas dos situaciones de las que he hablado dependen mucho de la educación que se reciba en los hogares y en las escuelas. Pero esa no es materia de enseñanza ni de aprendizaje y vemos los resultados. No tenemos más que ver el Black Friday que acaba de pasar y donde panameños y extranjeros gastan lo que no tienen, porque se comentó que esperaban 40,000 turistas para ese día y aquello fue una locura, ya que ya no se limitó a Multiplaza, sino que lo celebraron en todos los almacenes de la ciudad. Lo peor es que en algunos lugares engañan a la gente diciéndoles que la rebaja es tal porcentaje; pero de cuál precio, del que tenían antes del baratillo o de uno que se inventaron a última hora.

Esos comerciantes debieran estar presos porque han estafado a las personas que ingenuamente han ido a sus lugares de venta. Personalmente ya no estoy en edad de meterme en esos berenjenales y prefiero esperar para comprar lo que realmente necesito y en el momento que lo necesito.

Son millones de dólares que se consumen durante esos días. El décimo tercer mes y los ahorros de Navidad, para los que lo hacen, se van todos en consumir y consumir sin control alguno de los gastos. Ahora viene Navidad y la locura se alborotará nuevamente y ya no habrá baratillo, sino a precios normales; y viene enero y quedamos limpios, en bola, porque el consumismo predominó en las fiestas anteriores porque, repito, se gasta sin control aunque luego tengamos que pedir prestado para vivir el día a día.

Quisiera que los panameños aprendiéramos a comprar limitadamente y de acuerdo con los ingresos de cada uno. El Día de la Madre no solo se gasta en el regalo que le compramos, que de paso, ya no es cualquier tontería, sino que todos los restaurantes de Panamá están llenos para desayuno y almuerzo. Desde una semana antes, ya no hay reservación en los restaurantes porque la gente sale a consumir. Comprendamos el valor del ahorro y de no imitar a países más desarrollados que nosotros y en donde consumir se hace con más cuidado y lograremos vivir mejor en todo sentido.

 

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Jueves 6 de agosto de 2026