Si no hay respeto viene la decadencia
El auto respeto es una manera de crecer integralmente, porque implica valorarse, estimarse y amarse. Y cuando uno lo hace no se permite enlodarse, ensuciarse en actitudes y comportamientos indeseables. Es como cuando llevas un traje nuevo, recién comprado, no quieres que se manche y menos que se rompa. Pues nosotros, cada uno, es creación “recién hecha” de Dios y reflejamos la presencia divina, ya que de El venimos y El está dentro de nosotros. ¡Si nos conociéramos tal y como somos! Somos, como dicen los místicos orientales, “una chispa divina”, como un “ rayo del Sol Divino” irradiando en el mundo, haciendo la salvedad que somos criaturas hechas por Dios, limitadas en todo, dependientes totalmente de El y que “seríamos nada ” sin Dios.
El no saber esto hace que no nos respetemos y por eso viene nuestra decadencia. Nos llenamos de cosas para sentir un cierto gozo y aparentar ante el mundo que valemos. Esto compensa nuestro vacío y nuestra conciencia distorsionada que nos hace creer que con tener ya “somos”. De ahí viene un sentido absurdo de soberbia, de “creernos dioses”, sin Dios. Pero este sentimiento es tan temporal y vulnerable que cualquier cosa lo derrumba.
Y como al final creemos que no valemos, caemos en cualquier aberración, ya que “total, si en verdad nada soy, qué importa”. Los actos que provocan nuestra decadencia nos “van manchando”, nos van empobreciendo interiormente.
“Dime con quién andas y te diré quién eres”. Las amistades influyen mucho en uno. Cuando existe mucha gente así y los grupos que tienen poder para generar opinión pública generan falsas imágenes del ser humano, esto provoca más degradación, se va creando una cultura decadente.
¿ Y qué hacer para cambiar eso? Empezar por uno mismo, creando una mayor conciencia de lo que somos y de lo que son los demás. A más grado de “iluminación interior” que viene de Dios, de nuestra meditación y oración, más resurge el compromiso de cuidar ese gran tesoro que somos cada uno de nosotros.
El respeto que tiene como fundamento lo espiritual genera una veneración por el Dios que está en uno y en los demás. Ya uno ve a los demás como templos del Señor. El respetar a las personas por su misterio que descansa en el Señor nos ayudará a ir creando una nueva cultura en donde los derechos de todos serán promovidos y vendrá entonces la paz. Todo esto se puede realizar en la medida en que confiemos en el Señor, sabiendo que con fe en El triunfaremos, ya que con Dios somos invencibles.