Sin apoyo
A los grupos indígenas pareciera que se les olvidó que viven en un país donde existen leyes y normas que cumplir. A pesar de sus reclamaciones, algunas justas y otras radicales, no tienen el derecho de violar la Constitución e irrespetar al resto de los ciudadanos.
En los últimos días no han hecho más que llevar a los extremos sus propuestas, ni siquiera piensan en las afectaciones que le están causando al país. No se dan cuenta de que han perdido apoyo de la mayoría de los ciudadanos, que rechaza los cierres de calles como medida de presión.
Sin importarles lo que piensan o quieren los panameños que no viven en su comarca, han comenzado a reclamar temas en los que no tienen decisión. Desde que el pasado miércoles pusieron sobre la mesa la cancelación de concesiones que ni siquiera eran parte de las negociaciones, quedó evidenciado que no tenían intenciones de lograr acuerdos.
Con esa postura poco seria y cerrando la vía Interamericana en varias ocasiones pedían que se les escuchara. Nadie puede negociar o lograr un acuerdo cuando una de las partes solo piensa en sus intereses.
Se sentaron en la mesa frente a los mediadores y no hicieron más que rechazar cualquier alternativa. En ningún momento cedieron ni un centímetro y, por lo contrario, ampliaron sus demandas.
Si el Gobierno no acepta sus peticiones, planteadas sin pensar en las consecuencias, recurren a los cierres y a paralizar el país.
Señores indígenas, comiencen a respetar las leyes como todos los ciudadanos lo hacen.
Como están actuando, solo dejan en evidencia que quieren imponer sus pensamientos por encima de la Constitución de la República y violentar el Estado de derecho que posee este país.
