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Sin credibilidad


REDACCION / PANAMA AMERICA

Aunque intenten matizar sus reales intenciones, está más que claro que los dirigentes del Partido Revolucionario Democrático y el Partido Panameñista están pensando en las elecciones de 2014.

Su unión confirma lo que por varias semanas se venía especulando sobre una posible alianza política para hacerle oposición al Gobierno.

Los panameñistas consagrados, esos que nunca han abandonado su partido y han sido firmes en la doctrina de Arnulfo Arias, fueron los primeros que reaccionaron ante este matrimonio político. La indignación embargó a la expresidenta Mireya Moscoso, quien por años se ha opuesto a las acciones del PRD.

Para muchos panameños, es una ofensa que algunos de los miembros de esta unión hablen de defender la democracia, cuando en el pasado formaron parte de una dictadura que dejó cientos de víctimas.

¿A quién intentan engañar con su movida política? Muchos ciudadanos independientes, que no participan de la vida política, tienen dudas sobre sus intenciones y sus objetivos reales.

Se oponen a la Sala Quinta, cuando fueron ellos los que la crearon y la revivieron ante la Corte. Cuestionan la venta de las acciones del Estado de las empresas eléctricas y de telecomunicación cuando fueron ellos mismos los que lideraron las privatizaciones. Diputados y exdiputados de dudosa reputación piden con un descaro impresionante que los ciudadanos se unan a su causa, sin embargo, se olvidan que la democracia también es garantizar la estabilidad del país.

La imagen de la clase política sigue en picada, mientras las divisiones y los conflictos prevalecen en la oposición. Hace unos meses eran enemigos públicos y hoy comparten ideales. Sean más serios.