Sin engaños ni distorsiones
Cada vez que el presidente o alguno de sus ministros, principalmente el ministro de Economía y Finanzas (MEF), salen a explicar el comportamiento de las principales estadísticas de los sectores económicos y sociales, quedamos con muchas dudas o poco entendimiento, ya que pareciera que lo que dicen no se ajusta a la realidad que vive el país o a las estadísticas que el propio MEF publica. Las incongruencias entre lo que se dice en los discursos de los empleados de Gobierno y la información que manejan la mayoría de economistas e investigadores de la economía nacional son frecuentes e introducen dudas razonables, dada la percepción contradictoria que se observa en el mercado interno. A pesar de que el Gobierno declara que hay una mejora significativa en los resultados económicos, la percepción que tiene la mayoría de los analistas, incluyendo a los propios ciudadanos, es que la economía sigue en retroceso. Como dicen algunos, pareciera que la economía va en reversa como la guagua de Juan Luis Guerra. El sector agropecuario sigue deteriorándose, tal como dicen los productores que se quejan de las ilógicas importaciones de productos alimenticios permitidos en los precisos momentos en que ellos llevan a cabo sus cosechas. Esto ha llevado a una tasa de crecimiento negativo (-1.0%) en el sector en el primer trimestre de este año.
La bajada en el dinamismo de la demanda interna, es decir, en el volumen de las transacciones en el mercado interno, se observa en el monto de las recaudaciones del ITBM acumulado a junio de este año, que refleja una tasa menor de crecimiento de -8% con relación al año anterior. Esta disminución es indicativa que hay una dinámica en reversa. Otro factor que indica que la economía no tiene un ritmo de crecimiento adecuado, como dice el presidente y el ministro del MEF, es reflejado por la caída en el sector de la construcción, uno de los sectores importantes también por su efecto por el empleo que genera. Solo basta observar que el uso de cemento premezclado cayó un 30% en el primer trimestre del año.
Hay que recordar que durante el gobierno anterior se dinamizó el mercado interno, lo que provocó un crecimiento económico sostenido, que a su vez aisló a Panamá de los efectos de la crisis económica mundial y de los efectos del más alto precio del petróleo que se ha experimentado hasta la fecha. El crecimiento fue tal que algunos economistas hablaban de un sobrecalentamiento de la economía que nunca se dio.
A todas luces, la economía actual no tiene un buen desempeño, aunque el Gobierno diga, como de costumbre, que tenemos una percepción distorsionada de la realidad.
Ingeniero