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Sin explicación

Por: Redacción 30/06/2014

Nada se sabe hasta este momento y el nuevo gobierno del presidente Juan Carlos Varela prefiere no hablar del tema. El control de precios de emergencia será una de las primeras medidas que adoptará el mandatario que asume este 1 de julio. La propuesta de controlar precios fue la punta de lanza de su campaña política y aunque nunca se explicó cómo se ejecutaría una medida con alto impacto en la economía, los electores decidieron comprar la promesa y le dieron la victoria ampliamente.

Los voceros del Gobierno, entre ellos Dulcidio de la Guardia, ministro de Economía y Finanzas, y Melitón Arrocha, nuevo ministro de Comercio e Industrias, se han limitado a decir que esa acción será por seis meses sin brindar detalles de la fórmula que utilizarán.

Los expertos han sido muy claros en advertir que controlar los precios de los productos alimenticios podría desencadenar efectos negativos sobre la economía y hasta escasez en los supermercados del país.

El silencio del gobierno de Varela sobre la implementación de esta propuesta ya ha traído sus consecuencias en las últimas semanas. Los precios de los productos de primera necesidad se han disparado hasta un 40%, producto del temor de los comerciantes.

Los más perjudicados han sido los consumidores que viven días complicados con las turbulencias del mercado y el anuncio de que muchas jumboferias podrían cerrar porque estarían fuera de los planes de la alianza “El Pueblo Primero”.

Los economistas consideran que controlar los precios de 22 productos en un mercado tan abierto como el panameño donde existen muchas marcas sería un reto para el nuevo gobierno. La promesa podría terminar siendo una ilusión con repercusiones en el crecimiento sostenido del país.

Ese escenario es más oscuro todavía cuando se analiza lo que ocurre en la Asamblea Nacional donde la división del Partido Revolucionario Democrático y las exigencias de los panameñistas los alejan de un acuerdo de “gobernabilidad”.

El decreto que lanzará el gobierno de Varela el 1 de julio de 2014 es uno de los secretos mejor guardados hasta el momento. Lo más delicado es que los actores de la cadena de comercialización y producción han sido ignorados en una medida que afectará directamente sus operaciones.

Los consumidores se aferran a la esperanza de ahorrarse 58 dólares mensuales, sin embargo, si la jugada del control de precios sale mal, podrían estar gastando mucho más de lo que destinan en la actualidad para sus compras.

Al margen de toda esa historia, las promesas políticas pueden ser un acertijo cuando intentan llevarse a la práctica. Prometer reducir el costo de los alimentos es más profundo que emitir un decreto, se trata de invertir en los campos de producción y apostar por la libre oferta y demanda.

Mientras el mundo acelera a la apertura, en Panamá se intenta jugar con medidas riesgosas que generalmente terminan en crisis. Los casos sobran en Venezuela, Argentina y en otros países de la región.

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Viernes 7 de agosto de 2026