Sin favoritos
Si algo está muy claro en estos días es que ninguno de los candidatos actuales a la presidencia de la República puede decir que es favorito. Muy por el contrario, las encuestas, incluso la realizada por los partidos opositores, presentan un ambiente complicado.
Los panameños han madurado políticamente, y muchos de los candidatos actuales no llenan las expectativas de los ciudadanos. Ya no es como antes, que los políticos salían a los medios de comunicación y mentían descaradamente.
Ahora la comunicación es más abierta y existen las redes sociales, en las que muchos quedan al descubierto cuando son cuestionados por los electores. No basta con repartir bolsas de comida, es necesario tener más argumentos para ganar esos votos con miras a 2014.
Las propuestas deberán ser serias, y las campañas sucias solo dejarán al descubierto las carencias de los adversarios. El país debe estar por encima de todos los intereses y el desarrollo tiene que mantenerse por el bien de los ciudadanos.
Es por eso por lo que cualquier persona que atente contra el crecimiento del país, o ponga en duda los avances en materia de infraestructura o transporte público, debe ser castigada en las elecciones generales.
La propuesta de firmar un pacto ético es positiva, tomando en consideración las experiencias con la clase política, que en ocasiones se ataca sin piedad. La credibilidad de los candidatos a los puestos de elección debe ser sólida y la honestidad tiene que prevalecer.
Los electores tendrán siempre la última palabra y cuando se definan quiénes serán los representantes ante los órganos del Estado, entonces, no habrá marcha atrás.