Sin respeto
El fin de semana ocurrió algo increíble. Un grupo de personas, en estado de ebriedad y sin ninguna clase de respeto por la autoridad, decidió destruir un vehículo de la Policía Nacional, desvalijar un cuartel y la corregiduría del pueblo.
Todo ocurrió en Cerro Punta, un poblado de tierras altas de Chiriquí. Los protagonistas, en su mayoría indígenas, causaron destrozos en la estación de Policía y dejaron con lesiones importantes a dos agentes policiales.
El incidente se produjo, luego de que la policía acudiera a resolver una riña tumultuaria, donde ocho personas fueron arrestadas. Esos revoltosos, todos en estado de ebriedad, fueron conducidos y retenidos por los agentes policiales.
El procedimiento es claro y estas personas deben enfrentar cargos por protagonizar una riña. Otro grupo de personas, vinculado a los detenidos, decidió imponer su criterio, ignorando que viven en un país que se rige por leyes.
Los ciudadanos intentaron tomarse el control de la estación de Policía y en su acción irresponsable destruyeron por completo una patrulla nueva que contaba con tecnología de punta. Esa patrulla era un logro de muchos moradores de ese poblado que exigían más seguridad por parte de las autoridades.
Comenzaron a lanzar piedras y causaron daños severos a la infraestructura de la estación policial. Curiosamente, no es la primera vez que sucede algo como esto en las tierras altas. Hace unos meses, indígenas incendiaron la estación de Volcán, dejando a la comunidad sin ninguna protección.
Al final de los hechos violentos, más de 16 personas quedaron detenidas y ahora deberán enfrentar cargos por atentar contra la propiedad del Estado.
Este tipo de casos debe ser sancionado por las autoridades. No puede ser posible que en algunos poblados del país se irrespete a la Policía y se juegue con la seguridad de miles de personas.
