Sin vueltas
Es un hecho que muchos diputados, alcaldes y representantes se han olvidado de trabajar. No es casualidad, cada día que pasa los acerca más a las elecciones del 2014 y, desde hace meses, decidieron volver a las calles a buscar votos.
Pierden la noción del tiempo y no recuerdan que sus electores los escogieron para representarlos por cinco años. Mientras, se despistan con pugnas en sus partidos y hacen de tripas corazón para batallar ante la opinión pública contra sus adversarios.
Los saltos de partidos están a la orden del día y evidencian que la mayoría lo hace pensando en las elecciones. Los que se dedican a la oposición se quejan de que no reciben suficiente apoyo del Gobierno para desarrollar obras en sus circuitos.
Cualquiera pensaría que algunos diputados fueron electos para actuar como representantes de corregimiento y no para legislar en la Asamblea. Se ha perdido la dimensión de los cargos que ocupan.
Quieren abandonar su curul para ir a los circuitos a repartir bolsas de comida y materiales de construcción, eso es más importante políticamente que presentar proyectos de ley que afecten positivamente al país.
La mayoría reconoce que necesitan actuar de esa forma para poder permanecer en la preferencia de su electorado. Otros insisten en equidad en la distribución de los recursos, olvidando que cuando estuvieron en el poder hicieron lo mismo.
Los ciudadanos deben ser selectivos y evaluar con rigurosidad a quién le dará su voto. Es importante saber distinguir entre aquellos que repiten hasta el cansancio discursos trillados y, cuando tuvieron la oportunidad de cambiar las cosas, no lo hicieron.
La clase política tiene que crecer con el país, sobre todo en respeto y honestidad.
