Sistema paternalista versus rentabilidad agropecuaria
Durante años, el sector agropecuario ha sido la cenicienta de todos los sectores, tanto, que en Panamá podemos hablar de un sector primario inexistente. Aunque hace ya cierto tiempo hemos visto un desmejoramiento del estatus de vida de muchos agricultores, estos sobreviven de la poca ayuda financiera del gobierno de turno y algunos innovan e invierten en sus actividades.
Desde las grandes reformas hechas por los gobiernos militares, se acostumbró al agricultor y ganadero a esperar todo del Estado, desde semillas, animales o infraestructuras; claro, además de la compra del producto final, y es esta mala práctica una solución en un momento determinado. Al final, la mayoría fracasó, para no decir todos los asentamientos, y solo sobreviven unas cuantas cooperativas en mayor número con capital privado.
¿Pero es el paternalismo estatal una solución a largo plazo? Por supuesto que no, si vemos a las mejores economías agropecuarias Nueva Zelanda, EE.UU., Canadá y Europa, toda actividad siempre debe capitalizarse para que sobreviva, esto lo aprendió China y abrió sus mercados al exterior a la vez que creaba empresas chinas, hoy su crecimiento se ha disparado grandemente. Este camino, la capitalización, se debe seguir y lo siguen tantos gobiernos como comunidades enteras, el paternalismo no funciona ya, el dinero se acaba si no hay capitalización, dado que al haber inversión privada o capitalización se exige rendimiento, lo que produce más capital y hace la empresa rentable, sea del sector primario, secundario o terciario.
En un caso actual vemos cómo se desvirtúa el hecho de que se ingrese capital privado a la cadena de frío, que es el sitio donde se guardarán los productos para su comercialización, tanto nacional como internacional. Tengo que decirles algo, ¡amigos agricultores y ganaderos, ustedes son empresarios!, no son empleados del Estado, sino colaboradores privados.
¿Qué se va hacer? Inyectar dinero a la cadena para que sean más rentables. Yo implementaría que el propio productor formara cooperativas con capital semilla de ellos o prestado, y que manejen ciertos mercados de abastos, créanme que se beneficiarán todos, dado que al haber capital, hay innovación, hay desarrollo y mejor estilo de vida, tal como lo está viviendo la mayoría de los panameños y que gozarán los demás cuando se les eduque a ser innovadores, empresarios y no solo trabajadores asalariados.
El capitalizar una empresa es la vida, es como darle sangre a un enfermo, ¿de dónde cree que viene nuestro crecimiento? Del sector privado, en su gran parte, para no decir en su totalidad. Mi opinión es que debemos capitalizar más programas en el sector agropecuario, como ya se hace en ciertos programas de la ACP u otras entidades estatales. Yo lo haría en la investigación agropecuaria, salud fito-zoosanitaria y la comercialización, porque, ¿ha visto a los productores que les venden a los supermercados quejarse? No, porque ellos cumplen, si no, son suspendidos del programa.
Para un mejoramiento y solución de los problemas en el sector agropecuario, se debe invertir en innovación, desarrollo y mercado, ya no se podrá hacer con dinero estatal, sino con capital privado. Debemos invertir nosotros mismos en nuestro sector o pedir ayuda, asociarnos con otras personas y el Gobierno debe garantizar, por su parte, tratados de libre comercio que traigan insumos más baratos. En las grandes economías agrícolas, los agricultores y ganaderos están en asociaciones y traen insumos de países que los producen. En Panamá puedo hacer referencia a algunas asociaciones que van en buen camino como Cooleche, Anagan o la Cooperativa Juan XXIII, que con el tiempo pueden convertirse en asociaciones fuertes como la New Zeland Milk and Dairy Cooperative, además, puedo agregarles ejemplos. En las montañas de Capira existe un programa gubernamental que mejora potreros a pequeños productores. Un productor, que llamaremos Nico, tenía la tierra pero no el ganado que era lo que se exigía. Por no tener un socio capitalista no pudo entrar al programa, el cual pedía que existiera aunque fuera una vaca. Otro productor, Alex, igualmente tenía tierra y tres vacas viejas, pidió ayuda a un técnico privado y lo invitó a compartir ganancias. El técnico vio posibilidades y lo ayudó a entrar al programa y a la vez con otras personas mejoró el ganado. Hoy tiene vacas con terneros de razas mejoradas. Solución: pedir ayuda, innovar y aprovechar las oportunidades.
Podemos mejorar una máxima utilizada por los partidarios del PRD, Yunta Gobierno-Pueblo, yo la cambiaría para estos tiempos por Junta Pueblo- Empresa-Gobierno, dado que al innovar el productor mejora el producto, se incrementa la producción, el mercadeo y llega a la mesa del consumidor mejores y más baratos los alimentos nacionales sin necesidad de importar, solo lo necesario.