default

Sistema que agoniza II


Adelita Coriat (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Recientemente, se revelaron las cifras sobre reincidencia en el 2011 y lo que ha transcurrido del año.
De los 1100 internos que recuperaron su libertad el año pasado, 27 violaron su libertad condicional y fueron recapturados. En lo que va del año, 23 liberados reincidieron. A simple vista parecieran cifras muy alentadoras, no obstante debemos analizar con cuidado estos números que parecieran hablar del éxito de nuestro sistema penitenciario.

Para que un interno no reincida es necesario que tenga un personal que se encargue de él. En ese sentido, la seguridad debe encargarse de que adentro del penal todo esté en paz, en ambiente de respeto, pero que el custodio no sea únicamente una autoridad jerárquica sino moral para el interno. Que se lo respete no solo por ser una autoridad, sino por su trato hacia los privados. Otro aspecto vital en este asunto es la ocupación desde que se levanta, a las 6 de la mañana, hasta las 9 p.m. Que esta actividad sea un preparatorio para una nueva vida y que cuando salga a las calles haya alguien esperándolo para ubicarlo en un programa posliberación para ayudarlo a insertarse en un trabajo adecuado, en un lugar donde vivir y en un entorno distinto al que habitaba antes de caer preso.

Si no hay un personal adecuadamente formado y plena ocupación del interno, es imposible que no reincida. De no ser así, convertimos las prisiones en lugares inseguros desde donde se planean secuestros, sicariatos y otros delitos.

En el 2011, solo una parte de la población penal se benefició de un plan de resocialización; aproximadamente 2 mil internos (de casi 14 mil) se involucraron en programas educativos, 832 asistieron a programas de entrenamiento de trabajo y 152 formaron parte de los proyectos de trabajo poslibertad.

Para lograr la reinserción es necesario, inmediatamente después de recuperar la libertad, dar un seguimiento al interno por parte de un comité que le dé continuidad a lo que hacía, se le busca una actividad laboral, pequeños créditos para iniciar una microempresa, se lo reconcilia con la familia y la sociedad. Toda esta labor debe hacerse a través de un patronato integrado por el sector empresarial, por academias, líderes deportivos, Iglesia, Cámara de Comercio, periodistas y sociedad civil para evitar que incurran en el delito. El patronato es un sistema integrado que le da responsabilidades a la comunidad, de esta forma se comparte la responsabilidad de los éxitos y los fracasos de los privados.

Con un plan similar al de arriba, entonces podríamos decir con plena facultad que contamos con un plan científico que convalide las cifras de reincidencia.

Periodista