Situaciones paradójicas
A lo largo del mes de enero de este año las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), han incrementado la ola de ataques en áreas estratégicas del país.
Pero lo más paradójico del caso es que mientras la guerrilla ofrece una ramita de olivo para buscar la paz siguen realizando incursiones armadas dejando a su paso destrozos, dolor, pánico, muerte, aumentando la desconfianza del gobierno que no cree en la guerrilla cada vez que ofrece liberar a un grupo de rehenes de forma unilateral.
Sin ir tan lejos, ayer hubo un atentado en el puerto de Tumaco, departamento de Nariño, donde había un cuartel policial dejando seis muertos y 71 heridos.
Los civiles también fueron blanco de este ataque.
Esta situación no es compatible con la promesa que se hizo para liberar a seis secuestrados. Ahora aducen que el área donde se iba efectuar la liberación estaba militarizada, es un hecho que podría ser posible, porque cuantas veces se trazan los planes para sacar a los rehenes y todo acaba en masacre, causándole un inmenso dolor a los familiares que por años han rezado y esperado para ver con vida a sus seres queridos.
Los hechos de las últimas horas deben sumarse a todos los acontecimientos de inicios de año, donde se le da nuevamente una alerta al gobierno para que cambie sus estrategias contra las FARC y grupos armados como “Los Urabeños”, que recientemente mantuvo paralizado por dos días al comercio y transporte.
Se calcula que en enero de este año hubo 29 incursiones armadas, ello es indicativo de que hay que hacer cambios sustanciales si se quiere minimizar el rango de acción de las guerrillas que pese a que sus máximos líderes han muerto entre el 2008 y el 2011, han encontrado la forma de reagruparse y hacerle daño a la población, a la Policía, y a las Fuerzas Militares que defienden al país.
