Sobornos, “modus operandi” para hacerse de millones…
El caso Lavitola, que forma parte de una investigación judicial en Italia, ha causado una profunda crisis, otra más, en la administración Martinelli.
El caso en mención, cuyas pesquisas judiciales iniciaron hace más de dos años que tuvo origen en las actividades ilícitas del ex premier Silvio Belusconni, derivaron en nuevas ramificaciones que alcanzaron a la empresa Finmeccanica y con ello las ventas que había efectuado esta empresa mixta a distintos gobiernos de Europa y Centro América. Los reportes internacional se centran en un denominador común; pago de comisiones ilegales por parte de varios colaboradores y dirigentes de Finmeccanica para adjudicarse jugosos contratos militares en el extranjero.
Los mismos magistrados que hoy buscan conocer si en Panamá se efectuaron o no estos movimientos financieros negros para hacerse de contratos han señalado que este delito ocurrió también en la venta de productos de distintas filiales de Finmeccanica a diversos sujetos en Arabia Saudí, Malasia; Kuala Lumpur o Colombia. En este último país se hizo un contrato de 600 millones de euros que debía cerrar Agag –una empresa creada con fines similares a Agafia Corp en Panamá – y que tendría una comisión del 5% que se repartiría entre los gestores. ¿Le suena familiar?
Así que el caso de Panamá viene a ser otro mas en este diverso historial de Finmeccanica que nos obliga a preguntarnos; ¿habrá sido Panamá la excepción a estas prácticas utilizadas por Finmeccanica para vender más de 250 mdd?
Las dudas sobre los sobre costos, la relación especial del presidente y miembros del gabinete con el supuesto representante de Finmeccanica y los graves señalamientos de ex socios de empresas filiales ponen en jaque la posición gubernamental.
¿Qué hay en el expediente? ¿Será que los magistrados italianos cuentan con pruebas de que Martinelli y sus ministros fueron corrompidos por Lavitola?
Tal vez eso es lo que busca el Ministro Mulino en este viaje a Roma.
Es posible que conozcan ciertas interioridades de este expediente y aduciendo que se ha tratado de una transacción binacional pretendan elevar el caso a grado de seguridad nacional para echar abajo las investigaciones contra el presidente.
El Ejecutivo niega haber recibido coimas o helicópteros, descalifica a la fuente que hace estos señalamientos atacando su personalidad y sus vicios, pero aún no logra convencer a la ciudadanía de la transparencia de esta negociación.
Periodista.
