Sobran las quejas
El mercado eléctrico se abrirá en el año 2013, cuando la entidad reguladora convoque a una licitación a las compañías interesadas en distribuir energía.
La situación actual es complicada para los distribuidores que prestan el servicio desde que fue privatizado. Las quejas contra esas empresas se incrementan a medida que se termina su concesión con el Estado.
Los reclamos van desde apagones constantes hasta irregularidades en la facturación del servicio en perjuicio de los clientes.
En la Autoridad de los Servicios Públicos, las empresas distribuidoras de energía encabezan las estadísticas de reclamos. Los clientes desesperados acuden a interponer recursos para intentar frenar elevadas cuentas que llegan a sus casas y para que se investigue daños en equipos eléctricos.
En Panamá Oeste, la historia es preocupante. Los apagones pasaron de ser algo esporádico a una crisis permanente, generado serias pérdidas al sector comercial y daños considerables a cientos de personas.
Desde el Ejecutivo ha sido muy claro el mensaje. El propio presidente de la República, Ricardo Martinelli, ha mostrado su disconformidad con estas empresas.
Los cambios que se han hecho para generar más competencia en el mercado eléctrico han dado frutos, evitando que se especule con los precios de compra a las hidroeléctricas y termoeléctricas. Sin embargo, todavía existen muchos vacíos en los procesos de fiscalización de la distribución.
Es positivo que la ASEP trabaje desde ahora los pliegos de cargos para los nuevos competidores del mercado. Los panameños necesitan un servicio de calidad y a precios razonables, por lo que es importante tomar en consideración los problemas actuales.
