Sobre el 'Día de la Unción'
El tema religioso siempre es de interés y controversia. En el caso del cristianismo, muy en particular, con la llamada Reforma Protestante, que en octubre del presente año 2017 ajustará su 500 aniversario, los leales al catolicismo romano no estuvieron dispuestos a cambiar sus creencias, mientras que los protestantes propiciaron que la Iglesia debe tener la Biblia como la máxima y suficiente regla de fe y norma de conducta. Este asunto de la reforma protestante, no fue ni es fácil, porque, en nombre o por causa de ella, hubo y hay disensos, prejuicios, descalificaciones, intolerancias, hostilidades, discriminaciones y guerras. Todos se autoproclaman o actúan como si fuesen los dueños, custodios, intérpretes y titulares del pensamiento y la verdad divinas, los cuales, unos, por medio de insultos, y otros, por medio de razonamientos bien elucubrados, salen en defensa de lo que ellos creen que es correcto.
En este sentido, nos referimos a los cuestionamientos que, en días pasados, a través de los medios y las redes sociales, recibió el líder de la congregación evangélica más grande de Panamá. Resulta que este líder, según se difundió, utilizó un helicóptero para esparcir aceite sobre la Ciudad de Panamá, para ungirla, en el contexto del evento de la referida agrupación religiosa conocido como el “Día de la Unción”. Sobre esto, leí de todo, algunos comentarios eran cáusticos, pero, otros, eran interesantes, por ende, necesito hacer algunas consideraciones.
Las Iglesias existen por causa de Jesús de Nazaret, y si Él es su Inspiración, Señor, Salvador y Maestro, todas ellas deben “andar como él anduvo” (1 Juan 2:6), lo cual implica, a la luz de la Biblia, especialmente del Evangelio, con respecto al dinero y los bienes, que estos deben utilizarse, con preferencia, para la evangelización, el discipulado y las necesidades de los pobres y de las personas más vulnerables. Por otra parte, con respecto a la unción, esta, a la luz de la Biblia, se presenta como un poder espiritual (dado solamente por Dios) y como un simbolismo en rituales humanos, todo esto siempre en relación con personas que creen en y obedecen a Dios, además, hay una tercera y última forma de unción, que tiene que ver con fines medicinales, tanto curativos como preventivos.
Para cerrar este comentario, lo voy a hacer con dos conclusiones o reflexiones. Primeramente, si el líder de que trata este artículo es todo lo malo que dicen que es, bueno, él tendrá que rendir cuentas a Dios y a sus feligreses. Finalmente, los que atacan a los líderes evangélicos, antes deben analizarse y cuestionarse ellos mismos y a sus propios líderes religiosos, porque “no hay en la tierra nadie tan justo que haga el bien y nunca peque” (Eclesiastés 7:20).
Abogado y Locutor