Sobre izquierdas y derechas
Un psicólogo afirmaba, que de la misma manera que muchos hombres se unen a la izquierda política, no porque sean radicales o comunistas, sino porque están desilusionados con el status quo, muchas mujeres se unen al movimiento de liberación, no porque sean feministas militantes, sino porque están desilusionadas con los hombres.
Y en esto pensaba, cuando hace poco que murió el ex presidente argentino Néstor Kirchner lo señalaban, unos como izquierdista, y otros como derechista. En mis repetidos viajes a Argentina durante su mandato, yo no me atrevería a decir que era ni de izquierda ni de derecha. Que piensen de él lo que quieran, pero a mí me pareció un gran hombre, un gran estadista y un gran patriota. “ Yo saqué a mi país del infierno”, dijo en una ocasión.
Pero no me voy a detener más en el fallecido político argentino, continuaré hablando de las izquierdas y de las derechas.
Se ha hecho costumbre ubicar a los políticos, y a todo el mundo, en una u otra dirección. Durante muchos años le negaron el Premio Nobel de Literatura al gran escritor argentino Jorge Luis Borges, porque lo habían señalado como hombre de la derecha; y había visitado al dictador chileno Augusto Pinochet, que decían era de esa tendencia.
En España, durante la guerra civil, ubicaban como comunistas a todos los que no estaban con el general Francisco Franco o la tradición monárquica. A los republicanos los llamaban “rojos”, y pare de contar. Daba risa pensar que a hombres como Ortega y Gasset, Pío Baroja, Juan Ramón Jiménez, Valle Inclán, Azorín y Antonio Machado, los llamaran “comunistas”. Muchos años después, el rey Juan Carlos abrió las puertas electorales a todos los españoles para hacer una nueva constitución, y el Partido Comunista sacó una ínfima representación en esas elecciones. ¿Fue la guerra civil una aberración sin sentido que dejó un millón de muertos? Es cuestión de opiniones.
Unos años antes de morir me contó el chiricano Antolino Miranda, que siendo él Gobernador de Chiriquí, le preguntó un día el general Torrijos, cuántos comunistas habría en las fincas bananeras de la Chiriquí Land Company, y que como Antolino le respondió que unos 200, Torrijos le dijo: “¡No hay ni uno solo, todos son unos oportunistas y vividores!”
El mundo político ha gravitado, repito, entre izquierdas y derechas, pero el colmo es que la gran mayoría de ambas tendencias, ignoraba que era una cosa u otra. Estaban como el campesino colombiano que mató a otro campesino, porque había dicho que Víctor Hugo era mejor escritor que Vargas Vila. Y cuando el abogado que lo iba a defender le preguntó si no lamentaba haber destruido su vida y la de su familia por una discusión tan tonta, el pobre dijo que lo que verdaderamente le dolía era que él no había leído a ninguno de los dos escritores…
Decía el cáustico Vargas Vila, que ciertos hombres, hasta favorecidos por la naturaleza de un gran talento, sólo lo utilizaban para contar y cantar “ las excelencias del peculado”, y que el oro, “era la única pasión verdaderamente fuerte en ellos”.
En La rebelión de las masas, dice Ortega y Gasset que, cuando le preguntaban si él era de izquierda o de derecha, le daban ganas de contestar: “Ser de la izquierda, es lo mismo que ser de la derecha: una de las infinitas maneras que el hombre elige para ser un imbécil”.
