default

¡Sobre la pobreza en Panamá!

Por: Redacción 11/07/2016

 

En la mayoría de los países de América Latina y el Caribe, sobre todo en Panamá, la pobreza y la pobreza extrema (cualesquiera que sean los criterios de su definición) no son fenómenos coyunturales ni afectan solamente a grandes o pequeños grupos específicos "excluidos". Al contrario, se trata de un fenómeno ampliamente extendido, arraigado en el desarrollo histórico de los países de la región, y agravado considerablemente durante las últimas décadas por las características del crecimiento económico. Para combatir la pobreza de manera efectiva en Panamá, en América Latina y el Caribe, no basta con medidas encaminadas a tratar los síntomas. Es indispensable repensar las estrategias de desarrollo social, revalorizar el papel del Estado como representante de la voluntad popular en el marco de regímenes democráticos auténticos, y promover y consolidar la participación activa de las propias poblaciones interesadas. Si esto no se hiciere a corto plazo, las perspectivas para Panamá y el resto de América Latina y el Caribe en el decurso del presente siglo seguirán siendo sumamente desalentadoras y un tanto peligrosas para la estabilidad política, social y económica de toda la región.

Pese a algunos problemas (por ejemplo, el alto endeudamiento), en Panamá y en la mayoría de los países latinoamericanos y del Caribe, ya no se puede hablar solo de crisis política, sino como región con estabilidad democrática que ofrece un importante mercado de crecimiento y cuyos riesgos son calculables. La importancia económica de algunas variables políticas se ha de tasar probablemente más alto de lo que hacen los gobiernos de turno. En particular, el predominio de la democracia como forma de Estado puede ser considerado como importante ventaja comparativa de América Latina en relación con otras regiones. La actual crisis asiática, por ejemplo, bien puede que en parte considerable sea atribuible a formas de Estado anti o semidemocráticas que favorecieron el estado y la crisis política y social que padecen en la actualidad.

Lo cierto es que para crear políticas efectivas de lucha contra la pobreza, es necesario comprender mejor la dinámica del empobrecimiento y la superación de la pobreza en Panamá. Un buen comienzo sería investigar en mayor profundidad las diferencias existentes entre aquellos que encaran la pobreza de forma transitoria y los que la encaran de forma crónica. Seguramente que es posible saber más sobre las personas que son pobres transitoriamente y los que son pobres crónicos. Porque no es difícil demostrar que las características de los primeros son fundamentalmente diferentes de los segundos.

El objetivo de las políticas de lucha contra la pobreza, desde la perspectiva de un modelo de pobreza fluctuante, es prevenir que se incorporen a las filas de los pobres aquellos que aún no lo son, pero que se enfrentan a riesgos que los hacen vulnerables; aliviar a los pobres hasta donde sea posible, y evitar formas de ayuda social que detengan a aquellos que podrían escapar de la pobreza por sus propios medios. Además, el reconocimiento de los pobres como agentes en vez de pacientes supone grandes complicaciones para cualquier intento de reducir la pobreza mediante beneficios estatales dirigidos exclusivamente al ingreso.

Eduquemos en función del trabajo porque el derecho al trabajo es el signo de las grandes conquistas de la humanidad y es el que le da especial característica ante el siglo que estamos viviendo.

*Pedagogo, escritor, diplomático

Edición Impresa

Viernes 24 de julio de 2026