Sobre la privatización del agua
Cuando América Latina fue introducida a la historia moderna y universal, lo hizo en condiciones muy precarias y de total sumisión a intereses que se hilvanaron muy lejos de nuestras regiones y que correspondían a una cosmovisión y entendimiento del rol de cada ser humano en una sociedad totalmente dominada por la idea de la divinidad en el poder y la bendición eclesiástica sobre si sus acciones estaban bien y en donde el ser humano era un objeto más.
Los 300 años de dominación europea sobre nuestra América representaron la explotación despiadada de los recursos naturales, en este caso los metales preciosos como el oro, la plata, etc. Y terminó con la explotación de las actividades agropecuarias, las cuales no hacían ninguna mella en el Pacto Colonial, a excepción del azúcar, el café, el algodón y la coca.
Llega la independencia, en 1821, los señores de la tierra se convierten en los amos de las nuevas repúblicas. Ningún prieto como el que escribe, ni indio ni mestizo accederá al poder, solo la élite, que se convierte en lo que se ha denominado "la oligarquía", dominará en toda América Latina y en Panamá, igual.
Serán nuestras naciones latinas las "repúblicas de los primos". Es decir, solo se alternarán en el poder los primos, hermanos, cuñados, suegros y yernos. Es una cosmovisión en la que las relaciones de poder están repelladas con lazos de sangre entre los encomenderos contemporáneos.
Se desarrolla la Revolución industrial, Europa toma nuevamente la delantera, crea máquinas, industrias, fábricas, vías de comunicación y transporte nunca antes vistas. La tecnología es el arma más poderosa desde 1800 hasta el presente.
Las dirigencias latinoamericanas no cuentan con personal técnico porque no necesitaban ninguno para sembrar "yuca", tampoco tenían los medios ni el conocimiento para enfrentarse a esta nueva ola de tecnología, lo que Alvin Toffer llamó "La tercera ola", así que los menguados recursos serán otros: guano que es fertilizante para la agricultura. El carbón, hierro, cobre, estaño, azúcar y la coca estarán con fuertes demandas para la construcción de las modernas fauces del león.
Ni hablar de nuestro interés en invertir en la tecnología y la ciencia, nuestras campañas solo apuntan a negocios de borrachera y baile porque el legado de los españoles y portugueses desde la época colonial fue la fiesta, la ignorancia y los cuentos de brujas. Ello contribuye a que la corrupción y el juegavivo aparezcan como una forma de vida? normal.
¿Por qué digo esto? Porque para vender el recurso natural más vital, como es el agua, debes tener un alto grado de inconsciencia, y eso solo es posible cuando las castas dominantes están tan desesperadas que venderían a su propia madre para sacar "alguito". Ni los ambientalistas se han pronunciado, eso es decir bastante.
Los científicos ha pronosticado que debido a la explotación inmisericorde de la naturaleza y a la superpoblación planetaria, los recursos más vitales solo son dos: el petróleo, por el cual seguirá la guerra, y ahora el agua, por el cual la guerra terminará en holocausto. Las guerras en el futuro serán por el agua, la nación que pueda mantener las reservas acuíferas dominará a las demás, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas.
Bien que pretenden las oligarquías latinoamericanas, sean de derecha o sean de izquierda, vender el agua y privatizar su uso a empresas extranjeras, según sea la política. Veremos, si son de izquierda, a la madre Rus, si son de derecha a los Estados Juntos, porque acá solo hay tecnología para enfriar el guaro. Hasta yo me sé el estribillo del comercial.
Así que debido al comportamiento, a la herencia, al discurso, a las ansias de visitar Disney o visitar La Habana, nuestros dirigentes en América retrocederán 500 años, al inicio de la conquista. En esta oportunidad, los señores de la tierra son los que llaman a los conquistadores y le entregarán al "dominus" lo que nos quedaba: el agua. "La historia se repite en espiral", Tucídides.
No se estresen, esta clase jamás perderá el sueño por vender a su país porque se me olvidaba comentarles la idea planteada por Celso Furtado, progresista, en su maravilloso libro "Historia económica de América Latina": para la oligarquía, el concepto de nación es solo una construcción abstracta, útil solo para el discurso de campaña electoral, de tal forma que Panamá es para ellos solo un buen negocio, una extensión de su finca.
Yo, por mientras, voy a ir embotellando mi agua y voy a ocultarla como el gran tesoro que es, no sea que me corten el suministro, que es lo más seguro por los vientos que soplan... salud, compatriotas.
Profesor en Filosofía e Historia