Sólida economía
Los discursos políticos, en ocasiones, están enfocados en persuadir a los electores con situaciones o temas que le afectan su vida diaria.
Por esto, no es extraño escuchar esos desgastados discursos sobre el costo de la canasta básica, la falta de empleo o la corrupción. Los candidatos a puestos de elección popular, si están en oposición, se concentran en criticar o cuestionar sobre estos temas sin ofrecer muchas propuestas.
Cuando esos mismos políticos están en el poder, entonces dan un giro radical a su posición y prefieren hablar de las cosas buenas del país. Es una historia que se ha repetido en espiral durante muchos años.
La triste realidad es que cuando se ataca políticamente las cosas buenas del país con la intención de desacreditar a sus oponentes también se juega con la población.
A pesar de que existen serios problemas por atender, entre ellos la desigualdad social y la modernización de la educación, es irresponsable decir que Panamá atraviesa por un mal momento.
Todas las calificadoras de riesgo colocan a Panamá como un país exitoso y con grado de inversión. Además, otras entidades que miden el desempeño de las economías del mundo hablan del crecimiento sostenido del país.
Las oportunidades de trabajo son amplias, al punto que muchos extranjeros del mundo migran a Panamá a trabajar. El sector comercial vive esta bonanza y solo hay que recorrer los centros comerciales para comprobarlo.
Hay que seguir invirtiendo en el sistema de salud y en la modernización del transporte. Darles más oportunidades a los profesionales jóvenes y fomentar los programas sociales sostenibles. Panamá es un país privilegiado.
