default

Soluciones valiosas: Ciclo Vías


Al oír hablar de indemnizar a algunos transportistas con algo más de $100 millones de dólares por sus buses, cebe preguntarse ¿en que país vivimos?

Según informes de entero crédito, cuando Omar Torrijos decidió poner en manos de pequeños empresarios el transporte urbano, no indemnizó a quienes venían prestando un buen servicio.

Se concedieron “cupos”, propiedad del Estado (pueblo), que los nuevos transportistas han usufructuado por décadas. Entonces nos preguntamos: ¿Indemnización de qué?

Justo es que se les pague por lo que realmente valgan las unidades (buses) que entreguen, previo examen y valoración del equipo. En concepto de entendidos cada unidad no debe pasar de $10 mil por su estado y depreciación.

El pueblo, que es el que en verdad paga veleidades y supuestos derechos, tiene que ser consultado para otorgar indemnizaciones con su dinero.

Esos $100 millones, o más, son necesarios para obras sociales urgentemente necesarias para el pueblo en ciudades, campos y reservas indígenas.

Por ello me atrevo a proponer realizar una valiosa inversión al país con ese dinero construyendo Ciclo Vías que se traducirían en beneficios incalculables, entre los cuales citaré algunos:

- El uso de bicicletas contribuiría a mejorar la salud del pueblo panameño

- Se acabaría con el congestionamiento vehicular unipersonal

- Se aliviaría la obstrucción de calles convertidas en aparcaderos (parking) de vehículos.

- Mejoraría la economía familiar por ahorros en gastos de combustible, derivados, repuestos, etc.

- Mejoraría el poder adquisitivo del panameño, lo que incidiría en el consumo y por consiguiente en la economía nacional

- La construcción de Ciclo Vías, como infraestructura nacional generaría empleomanía y otros beneficios

- Se aprovecharían mejor las inversiones viales programadas actualmente con los cambios al transporte

- Se aliviaría la ya exagerada contaminación ambiental a la que contribuyen los gases automotores.

- En Oriente y países europeos se viene usando este medio de transporte, controlado y organizado, con éxito rotundo.

Cierto es que los gobiernos son reacios a cambios que les “perjudiquen” políticamente, peor, cuando este cambio disminuya sus ingresos ya que en Panamá, el gobierno cobra un elevado porcentaje en cada galón de combustible. No quiero pensar que esté calculado cuanto dinero más se recibirán las arcas estatales por más tranques que vendrán con las nuevas obras.

Aún así, confío en un sentido de responsabilidad social, patriótica y humana haciendo lo que se debe hacer para cumplir con quienes hacen posible que existan gobiernos y democracia: el pueblo.