¿Sustancia económica o entregar la economía?
En esta oportunidad hablemos de la propuesta legislativa del Ministro Felipe Chapman sobre Sustancia Económica. Estimo, convincentemente, que no le han dicho al país la verdad de lo que hay detrás de tal propuesta legislativa.
La verdadera razón de la "sustancia económica" entraña un acto de humillación disfrazado de ley, es una renuncia a la dignidad nacional y entrega de rubros importantes de nuestra economía.
En el fondo, en aras de pretender ingresar a la OCDE –Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, organismo internacional compuesto por 38 países, con sede en París, Francia, fundado en 1961 y cuya supuesta misión principal es la de diseñar y promover políticas públicas que mejoren el bienestar económico y social de las personas, basándose en la cooperación y el análisis de datos- somos del criterio que estamos cometiendo muchos errores. Iinsisto, se trata de arrodillarnos ante la Unión Europea y ante la amenaza de que "sin sustancia económica" no nos sacarán de las listas negras o grises, lo califico como un acto de chantaje vulgar y extorsivo. Ahora, la Unión Europea nos quiere arrodillados y destruidos y Panamá no puede renunciar a su soberanía tributaria, menos al Principio de Territorialidad Tributaria o Impositiva. Ya hace algunos años hemos visto que el denominado Centro Bancario y Financiero Internacional, de Seguros y Reaseguros, se fue a la porra. La ausencia de la banca estadounidenses y europeos en Panamá es notable.
Estamos olvidando el hecho de que la renuncia a la soberanía tributaria entraña un acto de alta traición a la Patria y, sin duda alguna, ataca los mismos cimientos económicos del país.
El Ministro de Economía y Finanzas, Licdo. Felipe Chapman, ahora acepta, de modo implícito, fallas en el Anteproyecto de Ley No. 641 sobre sustancia económica y está de acuerdo en excluir de sus contenidos a la Marina Mercante de su regulación. Claro, luego de que la Lcda. Yasmina Rovi, Presidenta de la Asociacion de Panameña de Derecho Marítimo, explicara, con poderosos argumentos y razones, que conforme a su articulación, dicho anteproyecto conducía la destrucción de la Marina Mercante panameña e ilustraba que los consulados de la República de Panamá, a nivel mundial, eran sufragados, precisamente, por los dineros resultantes de los registros navieros en Panamá. Y que con ello, si este anteproyecto llegaba a ser Ley de la República, provocaría una huida, en estampida, de dueños de buques que, simple y sencillamente, se largarían de Panamá y buscarían otros registros en otros países.
Sin embargo, en dicho anteproyecto aun quedan cosas que de pasar a ser Ley de la República, en la forma a como están redactadas, se le causaría mucho daño económico al país. Como por ejemplo, las exigencias impositivas y de sustancia económica a las fundaciones, a las Holding Company, a las sociedades anónimas, etc.
Por ello he sostenido, que este tema de la desesperación para que nos saquen de las listas negras o grises, en Europa (Bruselas, Bélgica, etc.), y que nos esta conduciendo a cometer errores garrafales, es cuestión que debe maniobrarse a nivel político y en el ámbito de la más prudente diplomacia sin excluir las herramientas válidas del Derecho Internacional Público para interponer acciones legales y adopción de medidas pertinentes y oportunas en aras de defender nuestra economía. Se trata de buscar amigos, aliados y hacer valer la soberanía, la dignidad del Estado panameño y la jurisdicción tributaria, básicamente.
Al momento en que escribo este articulo de opinión (Jueves 14 de Mayo, 2026, Hora: 11:10 a.m.) , los medios de comunicación y las redes en Panamá, dan a conocer que el Ministro Chapam piensa que "Formar parte de la OCDE es una decisión pensando en mediano y largo plazo" y que "aunque existen estándares y lineamientos promovidos por la organización, no todos son de cumplimiento obligatorio para los países miembros", lo que permitirá a Panamá adoptar aquellos que considere prioritarios según sus necesidades.
Añadió que Panamá ya ha implementado durante años algunas practicas alineadas con estándares internacionales, aun sin pertenecer formalmente a la OCDE; sin embargo, indicó que el proceso permitiría fortalecer áreas relacionadas con la institucionalidad y la capacidad de respuesta del estado.
No es difícil, luego, percatarnos que el Estado panameño, el Ministro Chapman, el Gobierno Nacional, están siendo sujetos de una presión propia de bárbaros, trogloditas, provenientes de la Unión Europea y quieren tomar, a como dé lugar, de Panamá, todo aquello que, durante décadas, hemos tenido y que, pareciera que estamos olvidando, nuestra asombrosa y admirable economía de servicios. Servicios que muestran su mejor cara en el Canal de Panamá, la Zona Libre de Colón, y siendo las principales actividades de este nuestro país, las del sector financiero, turístico y logístico, lo que representan el 75% del PIB (Producto Interno Bruto).
Como reza el aforismo latino: A confesión de parte, relevo de pruebas. Chapman lo ha confesado: Aunque existan estándares y lineamientos promovidos por la OCDE, no todos son de cumplimiento obligatorio para los países miembros. Sin embargo, esos lineamientos ya se encuentran plasmados o expresados en el anteproyecto de ley de sustancia económica y que, dicho sea de paso, no son convenientes para el país, pero los hacemos propios y los obedeceremos de llegar a ser Ley de la República la famosa propuesta legislativa (Ante Proyecto No.641) sobre sustancia económica. Nombre que le cae como anillo al dedo a la Unión Europea, pues se llevan nuestra “sustancia económica”.
Consigno, finalmente, mi agradecimiento al Dr. FRANCISCO ALVAREZ SOTO, Ex Canciller de la República, experto en la materia, quien en diálogo franco y abierto con el suscrito, avaló, con su saber y competencia, lo que aquí sostengo y expreso.
ALVAREZ SOTO, en formal misiva enviada al Diputado Eduardo Gaitán, Presidente de la Comisión de Economía y Finanzas de la Asamblea Nacional de Diputados, en fecha de 5 de mayo de 2026, entre tantas otras criticas sanas y objetivas dirigidas al Anteproyecto No. 641 de 30 de Abril de 2026, , visibles en su contenido, categóricamente, expresó: “Sobre el precitado anteproyecto de ley, somos del criterio que el mismo representa un cambio estructural profundo en el marco tributario y corporativo de Panamá, con implicaciones jurídicas, económicas y constitucionales de amplio alcance que ameritan un análisis sosegado y muy cauteloso. Hacemos esta reflexión inicial porque, si bien, formalmente, se presenta como una medida destinada a “Reafirmar el principio de territorialidad”, su efecto real es erosionar de manera significativa ese mismo principio, al introducir una tributación condicionada sobre rentas pasivas de fuente extranjera. En sustancia, el proyecto transforma el histórico régimen tributario territorial de Panamá en un sistema híbrido en el que la excepción deja de ser automática y pasa a depender de la demostración de una “sustancia económica adecuada”, dentro del territorio nacional”.
Conclusión: No tenemos por qué, bajo ningún concepto, bailar la tonada que nos toca la Unión Europea. De ninguna manera. Como también advierte el jurista Juan Carlos Espinoza: “La UE es un monstruo que solo vela por su interés y de lo cual Panamá no está siquiera en su lista de prioridades. Es solo eliminar a uno mas (Panamá) para comerse el pastel solos”. ¡Dios bendiga a la Patria!