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Taiwán, una relación compleja

Por: Redacción 20/06/2017

Las relaciones diplomáticas entre Panamá y China (Taiwán) datan del primer gobierno que conoció China después de la caída de la última dinastía china (Qing), cercano al nacimiento de la República de Panamá, aún después de 1949, cuando surgió la República Popular China. Cabe mencionar que, en 1909, Panamá estableció relaciones diplomáticas con China cuando esta estaba bajo control Qing, sin menoscabo de épocas anteriores, en que se dio una gran afluencia de personas originarias de China al territorio panameño. En términos generales, las relaciones entre Panamá y Taiwán fueron excelentes y con beneficios mutuos.

Sobre la decisión panameña de establecer relaciones diplomáticas con la República Popular de China, es importante destacar que la Constitución Política faculta al Órgano Ejecutivo a dirigir las relaciones exteriores de Panamá. Recordemos que Taiwán, en sentido fáctico-jurídico, es tratada como una entidad, no así como un Estado o un organismo internacional. Para entender esto hay que investigar acerca de las relaciones internacionales en todos sus aspectos, para, luego, verlo desde la perspectiva de Panamá, y, finalmente, remitirnos a la historia de China, ya que China Continental reclama, por años, los territorios de Taiwán, máxime por el reconocimiento que la ONU hizo a la República Popular China, mediante una resolución de su Asamblea General en 1971, como único representante legítimo de China, sin menoscabo de las relaciones comerciales y culturales existentes, por años, entre China Continental y Panamá.

La objeción, para algunos, es el tema de los derechos humanos y la democracia en China Continental, no obstante, es un país que ha hecho reformas económicas que han traído mayor bienestar a sus habitantes, así como también es la primera potencia económica mundial por PIB en términos de paridad de poder adquisitivo y es un gran aliado del desarrollo económico de muchos países. Es el segundo usuario del Canal de Panamá y con el establecimiento de relaciones diplomáticas con Panamá se desarrollarán nuevos proyectos.

He sabido de noticias y comentarios provenientes de fuentes y autoridades taiwanesas, destacándose la quema de banderas panameñas y que se les enrostre a los panameños los beneficios recibidos por parte de Taiwán, lo cual es inaceptable e injusto porque es un ultraje a nuestro símbolo nacional y se nos trata como parásitos, esclavos o cortesanos sin valores ni derecho a la autodeterminación. Estamos agradecidos con Taiwán sempiternamente, pero como país exigimos y merecemos respeto. Si hay asuntos por resolver entre Panamá y Taiwán, hago votos para que se encuentren los medios o mecanismos para que así suceda, incluso, en caso de que Taiwán sea incorporada a la China Continental, seguro sería bajo la figura de una provincia autónoma, contexto en el cual Panamá podría reanudar sus relaciones con ellos.

Abogado y locutor

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