Tarea impostergable
El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) es seguramente una de las instituciones del Estado panameño que más problemas enfrenta. Su precaria situación contrasta con la evidente importancia que tiene en la esencia misma de la sociedad.
Durante años su maltrecho presupuesto ha sido víctima de toda clase de abusos, el nombramiento de “botellas”, aberrantes actos de corrupción, clientelismo político y abandono administrativo.
El borrador de proyecto que preparó la comisión interinstitucional, nombrada por el Ejecutivo y que crea la Autoridad del Agua, representa una luz al final del oscuro túnel.
Se trata de un documento ambicioso que busca poner al IDAAN a la altura de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), una institución modelo en el país.
La postura del Gobierno de no apurar el tema ni establecer plazos para su aprobación es prudente. Las amplias consultas que promete antes de llevarlo a la Asamblea Nacional es el camino correcto para consensuar una buena ley.
La participación, durante el año que tomó la elaboración del documento, de representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el IDAAN y el Consejo Nacional de Desarrollo Sostenible genera certidumbre en el proceso.
El carácter autónomo, la creación de un fondo de subsidios para la autoridad, su total desvinculación de los vaivenes políticos y la capacitación de su personal hacen prever la conformación de una nueva institución fortalecida y eficiente.
Lo que queda ahora es realizar un proceso de consulta transparente, que permita que toda la sociedad se sienta parte del proyecto. El país no merece que fracasemos en una gestión que resulta vital para nuestro futuro inmediato.
