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Teoría política básica: siempre proteger al rey

Por: Redacción 16/10/2014

Cualquier jugador de ajedrez lo va a suscribir: la estrategia se inicia en proteger al rey. Siempre. Luego ganas. Lo mismo se aplica a la política. El equipo siempre debe trabajar en función de que el último recurso para la resolución de los problemas es llegar hasta donde el presidente. Para eso están.

Nuestro país tiene algunos temas internacionales complicados que enfrentar. El ébola amenaza la región por la forma en la que desordenadamente ha ido apareciendo en diferentes países y continentes. También está el diferendo con el Gobierno de Colombia, que necesita de toda la atención de los sectores involucrados tanto en el gobierno como en la empresa privada.

En el plano local, la pérdida de temas de agenda de campaña, como la nueva Carta Magna y el combate al alto costo de la vida. Ya con estos temas, hay bastante que hacer.

Por lo anterior, el manejo que les ha dado a los temas internacionales descritos tanto el ministro de Salud como la vicepresidente y canciller ha sido adecuado y mesurado. Se entiende por sus acciones que saben lo que hacen y son un factor determinante en el Gabinete del presidente, ya que no necesita estar resolviendo a cada momento los temas que han sido asignados previamente a estos miembros de su equipo.

Lo cierto es que para la mayoría de los panameños, los temas relacionados con el ébola y el conflicto con Colombia son situaciones ajenas a su día a día. Por esto, el manejo de la agenda local debe ser con pinzas.

Ante el conflicto interno del Partido Revolucionario Democrático (PRD) y la falta de dirigentes emergentes en el Partido Cambio Democrático (CD), el expresidente Ricardo Martinelli ha asumido de hecho el liderazgo opositor, sobre todo, porque al día de hoy las acusaciones de corrupción solo se han ventilado en los medios de comunicación y redes sociales, y nada de acusaciones judiciales. Así las cosas, el desgaste para el gobierno está servido.

La situación ocurrida con el ministro de Gobierno y el manejo que le dio al tema de Mi Bus y los transportistas de esta empresa, que terminó por resolver el propio presidente Juan Carlos Varela, fue un contrasentido de la premisa que planteo al inicio. Los ministros están precisamente para evitar exponer al presidente a situaciones en las que potencialmente puede salir perjudicado, sobre todo mediáticamente.

Recuerdo que durante el gobierno del presidente Martín Torrijos, un diputado español me preguntó cuál era el papel del Partido Popular en aquel gobierno. Mi respuesta fue metafórica y se las comparto: El cuerpo de bomberos tiene todo tipo de equipos para combatir emergencias, pero no se pueden utilizar todos los recursos para cualquier eventualidad. Por eso hay un grupo que anda por todos lados apagando fuegos, combatiendo abejas africanizadas, bajando gatos y perros de los árboles, sacando gente de los elevadores cuando se dañan, etc. Ese es el papel del Partido Popular, le dije. Son los bomberos de primera línea del gobierno. Y ese papel era felizmente apreciado por el entonces mandatario.

Si no se puede proteger al presidente de eventualidades como el conflicto del transporte, y este termina desautorizando al ministro, hay un problema. Sobre todo porque lo que procedía era su ratificación a través de poner a disposición del mandatario el puesto para que la opinión pública pueda entender que el presidente ratifica la confianza o no del funcionario luego de semejante incidente. No sucedió nada.

Cuando se hace administración gubernamental, los funcionarios con mando y jurisdicción deben entender que deben estar dispuestos a dejar su puesto en cualquier momento. No se les contrata para que mantengan su estabilidad. Para eso, que se postulen y ya. El equipo ministerial es dinámico y desechable políticamente hablando. Los electos tienen un mandato definido, y por eso hay que garantizar su continuidad de acción. No al revés.

Hay que proteger al rey. La teoría política no es solo para los libros y los cursos de formación política. Si este tipo de situaciones se repite en áreas como educación, trabajo y otra de similar importancia en los próximos meses, el gobierno va a sufrir políticamente y el presidente se verá obligado a su modificación, lo cual nunca es bueno para el país.

Se requiere un poco más de cuidado para con lo que se hace si se trabaja para el presidente. No se le puede exponer. Que sea una lección y no se repita. Los presidentes también pierden la paciencia, como de a poco también lo hacen los panameños.

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