Terrenos de colegios-paitilla
Estimados señores: voto no se deben vender los terrenos públicos de los Colegios José Antonio Remón Cantera, Richard Neumann y la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía. Éstos son propiedad del Estado, de todos, y son una de las herramientas para la educación, siendo únicos.
El hecho de que hoy nuestra ciudad sea disfuncional por razones del desplazamiento de parte de la población por causa del auge del negocio inmobiliario, no es motivo para cambiarle su uso.
Cuando se reorganice la ciudad y se usen los terrenos de la ciudad racionalmente, mucha población necesitará del uso escolar. Disculpen por usar este medio para consignar mi voto.
Lectora.
Promesas rotas:
los jubilados
Si hacemos una revisión socio-histórica al rol de los adultos mayores a través del tiempo, no tardaremos en percibir como el prestigio de este grupo etario ha sido erosionado por las implicaciones capitalistas de nuestro mundo competitivo.
En la antigüedad, las personas mayores eran veneradas y respetadas, sus opiniones eran de gran valía en los consejos ciudadanos, en las discusiones y debates públicos.
Posteriormente, su hegemonía sociopolítica sucumbió a una lógica guarderística, en donde su rol social fue afectado por la necesidad de ayudar a sus hijos en la crianza y cuido de sus nietos.
No obstante, en las sociedades modernas del siglo XXI, y en especial en nuestro país, parece existir un desprecio más que evidente por estas personas envejecidas. Una vez se jubilan no pierden solo su posición económica, sino también la estima social, lo cual se evidencia en el estigma social que son víctimas silenciosas día tras día ya sea como ciudadanos, en comercios públicos, en las instituciones del país e inclusive en sus familias.
De esta manera, no es sorpresa que el gobierno haya dilatado el pago de su merecido aumento de pensión, ni tampoco el descuento de la tarifa del Metrobus.
A pesar de que fue este gobierno el que creo y promovió el programa social 100 a los 70, el cual brinda ayuda financiera a adultos mayores que no han cotizado o simplemente no tienen las cuotas necesarias para jubilarse; no se percibe un interés por solventar la presión económica de sus jubilados.
Ver en alguna esquina a un jubilado trabajando informalmente para subsistir, debe ser un claro golpe a nuestro orgullo idiosincrático como panameño, el cual cada día permite vislumbrar en los rostros de estos ancianos la poca ética solidaria que tenemos todos para con ellos y, por ende, para nosotros mismos, ya que el camino de todo hombre y mujer desemboca feliz o tristemente en la vejez.
Sociólogo.
¿A dónde va la Cancillería?
Como ex funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores, me da mucha pena ver como el Señor Ministro y sus directores gobiernan dicho ministerio. Tenemos un Ministro que piensa que la política exterior de Panamá va vinculada con la promoción del ron abuelo. Sus intereses para ser presidente en el 2014 lo están llevando a tomar acciones desesperadas, descuidando sus funciones como ministro y dejando un personal que no está capacitado para dirigir esta institución.
Vemos gran cantidad de nuevos funcionarios haciendo el trabajo de analistas de relaciones internacionales en los departamentos del ministerio. ¿Habrán estudiado relaciones internacionales o alguna carrera similar? La respuesta es “No”. Todos provienen de la empresa Varela Hermanos y muchos han sido los meseros, seguridad y animadores del Pub Herrerano.
Por otro lado, están las hormiguitas trabajadoras del ministerio, son todos los egresados de la Escuela de Relaciones Internacionales que día a día dan la cara por la institución.
Pero a estos funcionarios se les paga con desprecio, se les acusa de ser PRDs, los tienen trabajando en lugares incómodos, con sillas, computadoras y escritorios obsoletos, se les amenaza con despedirlos, se les obliga a inscribirse en el panameñismo o cambio democrático y cobran los peores salarios.
Este vía crucis lo están viviendo por no ser “amigos del Ministro”. ¿Dónde quedó el profesionalismo? ¿Qué sabe una persona que toda su vida ha vendido licor, sobre política exterior? Hay que ser honestos, zapatero a su zapato.
En otro escenario, están los diplomáticos de carrera, quienes llevan una batalla en la defensa de sus derechos, pero la están perdiendo, por el abuso de poder en la institución. Actualmente, se están enviando a las embajadas a los amigos del Ministro y del Presidente. Ejemplos de estas malas imágenes, tenemos al Cónsul de Panamá en Miami, al ex Cónsul de Panamá en Islas Canarias, al Embajador de Panamá en Rusia y a la Embajadora de Panamá en Brasil, no tienen la menor idea de cómo se debe comportar un diplomático.
Es hora de poner a un lado los intereses personales y velar por los intereses de la institución. El Ministerio de Relaciones Exteriores, esta compuesto por gente trabajadora, humilde y sencilla que realmente merece un cambio y no una terapia de humillación diaria, por gente que no tiene la mínima idea de cómo se puede dirigir una institución.
Relacionista Internacional.
Cuando indemnizar a un gobernado
No es poco común que un ciudadano se sienta afectado por un mal servicio ejecutado por un servidor público u oficina del Estado. Si la falla en el servicio se da, la persona afectada, tiene varias caminos a seguir, uno es la de presentar una demanda por reparación directa a la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia.
La Corte ha dicho en cuanto a la responsabilidad extracontractual del Estado, que ésta surge cuando concurren tres elementos a saber: 1. La falla del servicio público por irregularidad, ineficiencia o ausencia del mismo; 2. El daño o perjuicio; 3. La relación de causalidad directa entre la falla del servicio público y el daño. (Ver sentencia de 2 de febrero de 2009).
El caso de las muertes por las bacterias en la CSS, puede ser un ejemplo de ésta responsabilidad estatal y podría obligarse el Estado a indemnizar, por daños y perjuicios y daños morales, a los familiares de las víctimas.
Abogado.