A ti mujer, honores y respeto
Mujer, madre, hija, esposa, abuela, profesional, trabajadora, voluntaria y otros roles que se cumplen con entusiasmo, felicitaciones al celebrarse en marzo, más que un día, el Mes Internacional de la Mujer.
La celebración se hace extensiva todo el mes para conmemorar la lucha de obreras textiles que el 8 de marzo de 1857 se declararon en huelga en EE.UU.
Mujer, cada vez que asumes estos compromisos vives, te organizas para darle a cada espacio la atención necesaria, a pesar del cansancio, porque hay amor a la vida, una humanidad sentida, energía de estar siempre a la vanguardia, de producir, ayudar, desinteresadamente porque existe fortaleza interior.
Cuando se entreteje la vida de cada mujer productiva y contempla cómo los hijos que ha amamantado, con la ternura que roba el alma, y ve en ellos los primeros pasos de vida sintiendo que se independizan, ya no son de ella, sino de la vida, y se van forjando de acuerdo a sus preferencias, pero siempre con la guía que se dio con amor, firmeza, pero con respeto a su individualidad y potencialidades.
Al voltear la mirada y pensar que, a pesar de las diversas situaciones, exigencias y responsabilidades asumidas -muchas veces sin el apoyo del que la hizo madre-, siente esa felicidad del deber cumplido, de saberse indestructible para seguir en su misión, lo que le toca vivir es reconocer que esa vitalidad física se va escapando, sin embargo, con una visión y sabiduría le da la felicidad del deber cumplido.
La vida no se cuenta en años transcurridos, sino en lo que se ha promovido, en las acciones que dejan huella positiva, en lo creado y formado. La mujer con sensibilidad llena de ternura y positivismo reblandece la más grande resistencia hacia el progreso y realización personal en aquellos que reciben sus bondades y sabiduría.
La mujer ha transitado por diversos roles y conceptualizaciones en los que por siglos ha sido considerada como el sexo débil, con fuerza y energía en un mar de desigualdades, cuyas olas han tratado de doblegarla al no reconocer muchas veces su valía y capacidad.
A pesar de las actitudes negativas que persisten a nivel mundial, de la iniquidad, su voz y esperanza va en aumento y lo que se espera es el poder de empoderamiento femenino, con valores comunitarios y progresistas que le permita ser portadora a las nuevas generaciones, de crecer con autonomía y derecho a su propia superación y valoración.