Tiempo de reflexión
En octubre 6 de 2011, el diario digital El Tiempo publicó un artículo de Steve Jobs, el cual dio la vuelta al mundo por la profundidad de su contenido, hoy lo comparto. "Cuando tenía 17, leí una cita que decía más o menos lo siguiente: Si vives cada día como si fuera el último, algún día seguramente tendrás razón. Me impresionó, y desde entonces, por los últimos 33 años, he mirado en el espejo cada mañana y me he preguntado: "¿Si hoy fuese el último día de mi vida, querría hacer lo que estoy por hacer hoy?". Y cada vez que la respuesta ha sido "no" durante demasiados días seguidos, sé que debo cambiar algo.
El recordar que estaré muerto pronto es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones en la vida. Porque casi todo ?todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo temor a la vergüenza o al fracaso? todas estas cosas simplemente desaparecen al enfrentar la muerte, dejando solo lo que es verdaderamente importante. Recordar que uno va a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que hay algo por perder. Ya se está indefenso. No hay razón alguna para no seguir los consejos del corazón.
Me diagnosticaron un cáncer hace un año aproximadamente. Me practicaron una tomografía computada a las 7:30 a.m., y claramente mostraba un tumor en mi páncreas. Yo ni sabía lo que era el páncreas. Los médicos me dijeron que este era seguramente un tipo de cáncer incurable, y que no llegaría a vivir más de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó ir a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararse para morir.
Quiere decir que hay que tratar de explicarles a los hijos todo aquello que pensaba que iba a tener 10 años para contarles, en pocos meses. Significa asegurarse de tener todo puntualmente arreglado de modo que sea lo más fácil posible para la familia. Significa empezar a decir adiós.
Pasé el día entero con ese diagnóstico. Luego por la tarde me realizaron una biopsia, en la que introdujeron un endoscopio por la garganta, a través del estómago y hasta los intestinos, pusieron una aguja en mi páncreas y retiraron algunas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vieron las células bajo el microscopio los médicos comenzaron a gritar porque resultó que era una forma muy rara de cáncer pancreático que se cura mediante cirugía. Me realizaron la cirugía y estoy bien ahora.
Fue lo más cerca que me encontré de la muerte, y espero que sea lo más cerca que me encuentre por varias décadas. Habiendo pasado esto, les puedo decir lo siguiente con un poco más de seguridad que cuando la muerte era un concepto útil pero puramente intelectual, nadie quiere morir. Aún la gente que quiere ir al cielo no quiere morir para llegar allí. Y, sin embargo, la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha logrado escapar. Y así es como debiera ser, porque la muerte es muy probablemente la única mejor invención de la vida. Es el agente de cambio de la vida. Retira del camino lo viejo para dar paso a lo nuevo. En este momento, lo nuevo son ustedes, pero algún día no demasiado lejano, gradualmente se convertirán en lo viejo y se los sacará del camino.
Su tiempo es limitado, así que no lo malgasten viviendo la vida de otro. No se dejen atrapar por el dogma ?que implica vivir con los resultados de las creencias de otros. No permitan que el ruido de otras opiniones ahogue vuestra voz interior. Y lo que es más importante, tengan el coraje de seguir a sus corazones e intuición. De algún modo ellos ya saben lo que ustedes realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.
Aunque el fundador de Apple, Steve Jobs, murió en 2011, en los últimos días ha comenzado a circular una carta que escribió unos días antes de morir. La carta fue revelada por el biógrafo del empresario, Walter Isaacson, tras recibir autorización de la viuda de Jobs, Laurene Powell, quien hasta ahora se había negado a hacerla pública.
Este es el contenido textual de la carta: "Alcancé el pináculo del éxito en el mundo de los negocios. A los ojos de los demás, mi vida es el epítome del éxito, sin embargo, además del trabajo, tengo pocas alegrías. Al final, la riqueza es el único hecho de la vida que conozco.
En este momento, recostado en una cama de enfermo y repasando mi vida entera, me doy cuenta de que la riqueza y el reconocimiento del que tanto me enorgullecí, palidecen y carecen de significado de cara a la muerte inminente.
En la oscuridad, veo las luces verdes de las máquinas que me mantienen con vida y siento el aliento de la muerte respirar cada vez más cerca de mí? Ahora sé que, una vez que logramos acumular riqueza, debemos perseguir otras cosas no relacionadas?
Tal vez relaciones, tal vez arte, tal vez los sueños abandonados de la juventud. Perseguir la abundancia sin descanso solo te convertirá en un ser retorcido, como yo. Mi riqueza ya no me la puedo llevar, solo me llevo las memorias que me dio el amor. Es la verdadera riqueza que te acompañará y te dará la fuerza y la luz para seguir adelante. Y recuerden, nadie necesita una Stylus.
Lo material que se pierde se puede recuperar, pero hay algo que nunca se puede recuperar cuando se pierde? la vida. En cualquier etapa de la vida que te encuentres, recuerda que llegará el momento de enfrentar la hora en que se cierran las persianas.
Atesora el amor de tu familia y amigos. Trátate bien, aprecia a los demás".
Consultor corporativo