Tiempos de bolsas
Duele decirlo, pero se inició desde hace algunos meses la temporada de las bolsitas de comida. Los políticos criollos son poco creativos y recurren a los métodos tradicionales que pocas veces fallan.
Para muchas personas, una bolsa con alimentos, aunque sea de mala calidad, no cae mal en tiempos en que la canasta básica anda por las nubes. Es un estrategia que solo requiere de recursos económicos y una gran sonrisa para ir por cada barrio vendiendo ilusiones.
Los aspirantes a puestos de elección popular se lanzaron hace rato a buscar votos. No se sorprenda si escucha a políticos ofreciendo puentes donde no hay ríos o regalando neveras donde no hay electricidad.
En estos días un diputado que busca afanosamente la reelección ofrecía por la radio cortes de pelo y tratamientos de belleza a las personas que lo siguieran en Twitter. También había otro exdiputado que hizo una caravana por San Miguelito donde solo iban tres carros llenos de globos y su mensaje era “todos están conmigo”.
Tampoco faltará ese político que llama a todos los medios de comunicación para dar sus comentarios sobre temas de actualidad, sin que se lo hayan pedido. Ellos mismos son sus relacionistas públicos, incluso redactan sus comunicados de prensa donde incluyen sus declaraciones y lo envían desde su correo personal.
Es por eso que los electores deben ser más rigurosos en las próximas elecciones. No dejarse llevar por un eslogan o por la cara bonita, hay que ir más allá y pedir propuestas concretas que sean viables. También revisar por unos minutos su historial como político. Evaluar en cuántas polémicas estuvo involucrado, los cargos públicos que ocupó anteriormente y poner todo en la balanza.
