Tierra del mejor café
Es evidente que para evaluar la importancia del café en Boquete hay que conocer y sentir el agradable y rico sabor y aroma que deleita tanto a nacionales como extranjeros, y que se produce en la altiva provincia de Chiriquí.
Boquete es el foco de atención turística mundial debido a su clima primaveral, y las muchas actividades disponibles en el área. La verdadera esencia de Boquete es la tradición de casi 103 años en el cultivo del café.
Boquete es hogar de varios de los cafés más únicos del mundo, lo cual es motivo de orgullo entre los boqueteños. Es evidente que la historia total del café en esta región se lustra a mediados de la llegada de los colonizadores europeos al nuevo mundo cuando introdujeron una nueva fruta, cuya semilla oscura permitiría el crecimiento de una planta que causaría el mejor aroma de una bebida que para los africanos sería el mayor encanto especial momentáneamente cuando se tomaba.
A diferencia de los ingleses, el café representaba la esencia misma del negro africano en las colonias, quienes se alimentaban de buenas frutas y comidas, permitiéndoles una mejor forma de subsistencia. Lo cierto es que el café se constituyó como una de las frutas más apreciadas por los boqueteños y su verdadera historia se concentra en la venta ocurrida en años después de la fundación de Boquete, cuando el general colombiano Juan Tovar decide traspasar la herencia a su heredero Jorge Tovar, quien decidió vendérsela a Plinio Ruiz, fundador de Café Ruiz.
Hoy, después de 103 años, Boquete ha alcanzado su mayor esplendor como una de las mejores zonas cafetaleras que contribuye positivamente al desarrollo económico de la nación.
La proyección internacional del café boqueteño va en alza. Es muy aceptable y positivo que el café de Panamá está encontrando mercados no solamente en los Estados Unidos e Inglaterra, sino también está centrándose en Asia y Australia, poniendo a Panamá como una de las regiones más poderosas a nivel cafetalero. Los boqueteños están dando lo mejor por su distrito, y eso demuestra que hay quienes creen que puede cambiar no solo en el aspecto turístico, sino también en otros sentidos.
Lo importante es lograr cambios la mentalidad de sus lugareños, es hacerles saber y entender que es necesario valorar el esfuerzo. Soy un convencido de que para hacer las transformaciones se necesita una persona con plena capacidad de convencimiento del aprecio y el amor a la tierra que los vio nacer. Demostrémosle al mundo y a Panamá que todavía Boquete es la tacita de oro del país.